El marco Montilla-Moriles se refugia en la pasera ante la crisis de producción
La vendimia se salda con una caída de la uva recogida del diez por ciento
La pérdida de superficie y la reducción del número de viticultores han sido dos de las principales características que han acompañado a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles en los últimos años. Estos aspectos se están dejando notar en las cosechas que se han obtenido en los veranos precedentes, que van descendiendo, aunque en esta ocasión la merma de producción ha sido mayor debido a los efectos de la falta de lluvias y otros factores climatológicos y de menor cantidad que la esperada al comienzo de la recolección. El sector se está refugiando en la pasera para intentar salvar la actividad vitivinícola en el Sur de Córdoba. Sigue leyendo en ABC Córdoba.