Reviven un viñedo de 101 años en la Alpujarra granadina
González Byass recupera la actividad en un viñedo ancestral ubicado a más de 1.000 metros de altitud para crear un vino único, protegido por una IGPy con una uva recolectada manualmente
El proyecto Ángel de Viñas, de González Byass, se ha adentrado en la Alpujarra granadina para ayudar a recuperar y conservar un viñedo viejo situado en la IGP Cumbres de Guadalfeo, en el municipio granadino de Cástaras.
En este enclave de montaña, a una altitud que alcanza los 1.400 metros, se encuentran cuatro parcelas ecológicas, con una antigüedad de 101 años. Es aquí donde crecen las variedades de uva Jaén blanco, Jaén negro, Vigiriego y Tempranillo, así como varias variedades minoritarias, como Mantua, Tinto Requena y Ricardo Puertas.
Según explica González Byass, se trata de auténticos «tesoros naturales» que, por si no fuera poco, siguen trabajados por la misma familia que los plantó.
Las viñas, en suelos de pizarra, presentan un pie rupestre, muy empleado tras la gran plaga de la filoxera en el siglo XIX, un parásito que lesiona las raíces de la planta y acabó con muchos viñedos en Europa.
Peculiar orografía
Por otro lado, la orografía, con fuertes pendientes y salpicadas de barrancos y cerros, hace que las labores que se llevan a cabo en el viñedo sean tradicionales, ya que es imposible la aplicación de medios mecánicos.
Con estos mimbres, el paraje vinícola irá produciendo, bajo la protección de González Byass, y se unirá a las viñas que, en la actualidad, están siendo recuperadas y conservadas a lo largo del territorio nacional: en Madrigal de las Torres, en el Alto Penedés o en Galicia.

El proyecto ‘Ángel de Viñas’ nació en 2021, cuando el grupo bodeguero se propuso rescatar, recuperar y conservar los viñedos viejos que se encuentran al borde de la extinción y que albergan un gran potencial. Para lograr este objetivo, se integran cada año tres viñedos singulares en los que, explica la empresa, «se trabajará para preservar, mantener la explotación y apoyar la divulgación».
Protección económica
En esta apuesta de largo recorrido, los viñedos seleccionados contarán, durante un mínimo de tres años, con una protección económica que garantice la continuidad del plan, que podrá consistir en la compra de la uva, el vino o el apoyo en las labores necesarias para su conservación. «Todo está guiado bajo las premisas de un ecosistema global y cooperativo que agrupa a técnicos, divulgadores, historiadores y universidades», detallan desde González Byass.
La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Cumbres del Guadalfeo está situada en una zona de altitud elevada, donde casi todos viñedos están por encima de los 1.000 metros de altura, lo que confiere gran peculiaridad a los vinos. Blancos, rosados y tintos que tienen reconocida su calidad desde 2009,
La elevada altitud, tal y como explica el pliego de condiciones de la figura de calidad, da lugar a da lugar a bajas temperaturas medias que originan una maduración más lenta y uniforme, tanto de los azúcares, como de los polifenoles y de aquellas sustancias que son responsables del aroma varietal, desarrollando el potencial enológico de las variedades que más demanda el mercado actual.