Abren la puerta a comercializar vinos de Jerez y de Montilla-Moriles con menos graduación alcohólica
El Grupo Operativo Innofino logra vinos tradicionales de crianza biológica con 14 grados pero manteniendo calidad y características
El Grupo Operativo Innofino ha demostrado que es viable elaborar vinos tradicionales de crianza biológica (como los finos de Jerez y Montilla-Moriles o las manzanillas de Sanlúcar), con un grado alcohólico inferior a los 15 grados.
Además, el proyecto ha logrado que se mantengan tanto la calidad como las características sensoriales de los productos, lo que abre una puerta a nuevas propuestas comerciales en una época, además, en la que la bajada del consumo es la gran preocupación del sector.
En concreto, el grupo operativo ha estado liderado por el Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, ha contado con la participación de la Universidad de Cádiz junto a la Universidad de Córdoba y otras entidades colaboradoras como los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar, Montilla-Moriles, la Fundación para el Control de la Calidad Agroalimentaria de Andalucía (FCCAA), y bodegas como González Byass, Yuste y Williams & Humbert.
Los resultados finales del proyecto tienen un triple objetivo: ofrecer un respaldo científico a la modificación normativa, generar un manual de buenas prácticas para bodegueros, y evaluar la percepción de los consumidores sobre estos nuevos vinos.
Apoyo científico a las bodegas
La investigadora de la Universidad de Cádiz, Cristina Lasanta, destacaba durante la presentación que «los grupos de investigación de las universidades hemos prestado apoyo científico a las bodegas, visitando sus instalaciones, realizando un seguimiento técnico de la evolución de los vinos y llevando a cabo análisis en laboratorio con las muestras obtenidas«.
Gracias a esta labor, apunta, se ha podido verificar que «es viable elaborar vinos de crianza biológica con hasta 14 grados en el momento del embotellado, sin comprometer la calidad ni la estabilidad del producto».
Estos vinos, además, se han presentado en varios eventos importantes como Vinoble 2024 y Copa Jerez 2025, donde se ha estudiado y comprobado su buena aceptación por parte de los consumidores.
Demanda de menor grado alcohólico
Desde la Universidad de Córdoba, el investigador Juan Moreno ha señalado que este avance «responde a la demanda creciente de vinos con menor grado alcohólico, pero sin pérdida de sus atributos tradicionales», y que «el respaldo científico ha sido clave para justificar los cambios normativos que ahora permiten esta nueva clasificación».
El impacto del proyecto también ha sido remarcado por Carmen Aumesquet, directora de Promoción del Consejo Regulador de los Vinos de Jerez y la Manzanilla de Sanlúcar, quien ha subrayado que esta iniciativa «permite al bodeguero ofrecer vinos con su graduación alcohólica natural en las últimas fases de la crianza biológica».
Por su parte, Enrique Garrido, director del Consejo Regulador de Montilla-Moriles, ha resaltado que «las condiciones de los finos con 14º no presentan diferencias sustanciales, lo que avala plenamente las técnicas propuestas».
En palabras de Lola de Toro, directora gerente del ceiA3, «este proyecto ha sido fundamental para respaldar con rigor científico los cambios necesarios en los pliegos de condiciones y en la legislación europea y autonómica».
Todos los conocimientos generados han quedado recogidos en un manual de buenas prácticas que facilitará a las bodegas la aplicación de estas innovaciones en sus procesos de elaboración.