
Arturo Hidalgo: «Es un año complicado para comercializar trigos blandos»
«Respecto al trigo duro, el mercado sigue muy pesado, con mucha mercancía por operarse en Turquía y Canadá»
Ya metidos en diciembre, nos acercamos a finalizar el 2024, y el mercado de los cereales no para su actividad, la realidad es que las commodities nunca lo hacen, aunque sí tendremos el habitual letargo navideño.
Pero, además, como nuestro año agrícola no coincide con el año natural, seguiremos operando hasta el enlace con la nueva campaña. Por cierto, bendito otoño, nos ha regado los campos como pocas veces, permitiendo que las siembras de los cereales de invierno se hagan en unas condiciones envidiables.
El lado negativo de las siembras es el precio de los abonos y de las semillas, que proporcionalmente ha incrementado más sus costes que los de las propias cosechas. Con respecto a las siembras, parece que seguirán incrementándose las superficies dedicadas a trigo blando y triticale en detrimento del trigo duro. Aunque estos pequeños cambios locales, no tendrán apenas repercusión en unos precios cuya referencia seguirá siendo la internacional.
¿Qué pasará con los mercados cerealistas?
El complejo harinero forrajero, cuyo precio nos lo marcan los puertos, está marcando una subida paulatina, desmarcándose de los vaivenes que refleja el Matif parisino. En contraposición a esta situación de los puertos con los cereales destinados a piensos, están los trigos con aptitudes harineras. Estamos teniendo un año muy complicado para comercializar trigos blandos para las industrias harineras, quizás de las principales razones sea que se pretenden unas primas con respecto al trigo pienso demasiado altas.

Con respecto al trigo duro, el mercado sigue muy pesado, con mucha mercancía por operarse en Turquía y Canadá, además de lo que nos queda por exportar en Andalucía. Con esta situación será difícil que haya cambios bruscos alcistas en el corto-medio plazo. Parece que el mercado de este importante cereal para la alimentación humana no termina de arrancar como esperamos, de hecho, esta misma semana el último tender de Túnez abarataba 5 dólares la tonelada con respecto al anterior.
¿Se mantendrán estos precios o seguirá cayendo a plomo el girasol?
Con respecto al girasol, desde principios del verano y hasta finales de septiembre, veníamos recibiendo noticias de sequías por olas de calor en el Mar Negro, y esa fecha llegó la eclosión. Desde entonces, la subida ha sido meteórica, sobre todo en el alto oleico, que en mes y medio ha subido casi 200 euros por tonelada para aquellos que mantuvieran la mercancía en almacenes propios. Pero, en los últimos días, la cosa ha cambiado, y está cayendo a plomo.
Como dicen algunos del sector, se sube a escalones y se baja en ascensor. Parece que el recrudecimiento de la guerra en el Mar Negro ha hecho que los ucranianos tengan mas urgencia por sacar su mercancía a cualquier precio.
Esta semana primera de diciembre, tendrá lugar la European Commodity Exchange, o lo que es lo mismo, la Bolsa Europea de Cereales, que a buen seguro no nos dejará indiferentes de cara a devenir del mercado en 2025.