Natalia Valle: «Mientras las grandes explotaciones tienen drones, el pequeño agricultor sigue con papel y boli»
La fundadora de la plataforma 'Plant on Demand' ha sido la ganadora de la IV edición de los ‘Women Startup Awards
Natalia Valle ha sido la ganadora de la IV edición de los ‘Women Startup Awards’, unos galardones que quieren visibilizar a las mujeres emprendedoras. El reconocimiento se debe a su papel como CEO de ‘Plant on Demand’, una herramienta concebida para que los pequeños productores puedan gestiona sus pedidos, trazabilidad, facturación y envíos, entre otras variables.
—¿Cómo surgió la idea de crear la plataforma Plant on Demand?
—Nos reunimos varios profesionales, convencidos de que la tecnología podía contribuir a un mundo más sostenible, justo y local. Como estábamos ligados al sector de la agricultura, decidimos enfocarnos en él, buscando cómo ayudar a su rentabilidad en un mundo en el que, además, compiten cada vez más con productos importados. Nuestro objetivo, desde el principio, son los pequeños productores que están trabajando de forma sostenible, ecológica, utilizando agua de manera eficiente, semillas locales… Este tipo de agricultores cada vez lo tiene más difícil frente a los productos de fuera o las grandes empresas. Hay que hacer lo posible por ayudarles a ser rentables, pues son muy importantes para mantener el mundo rural, el desarrollo económico de los pequeños pueblos y la biodiversidad.
—¿Cómo funciona la plataforma para ayudar a esa rentabilidad?
—Plant on Demand ayuda a que los pequeños productores comercialicen sus productos de manera más eficiente, sin una cadena enorme de intermediarios que se coman los márgenes. No obstante, reconozco que era un reto enorme, pues el sector agrario está poco digitalizado, en comparación con otros. Mientras las grandes explotaciones sí que están, por lo general, más digitalizadas, los de menor nivel aún trabajan con papel y boli. Usan aplicaciones de mensajería, un documento Excel, audios, luego procesan todo eso para recoger en el campo…. El sistema que la mayoría usa es muy poco eficiente. Entonces, lo que hemos hecho ha sido diseñar una herramienta de gestión integral para estos pequeños productores que les permite ordenar las facturas, los pedidos, y una tienda online que creamos nosotros.
—¿Los agricultores han acogido bien la iniciativa?
—Sí, mejor de lo que esperábamos, incluso. Y es que la plataforma no es solo un ‘software’. Desde el principio tuvimos claro que todos los servicios que ofrece necesita un acompañamiento humano, pues son muchos los productores que no tenían ni idea de cómo utilizar algunos de ellos. Por otra parte, también trabajamos en que se configuren agrupaciones de productores para que, al comercializar de manera conjunta distintos productos, le sea más fácil fidelizar clientes de importancia, como residencias de ancianos o colegios, por ejemplo.