¿Cómo se ha desarrollado la campaña de zanahoria en Cádiz?
Balance de la RAIF

¿Cómo se ha desarrollado la campaña de zanahoria en Cádiz?

La RAIF ha detallado que los rendimientos de las zanahorias intermedias y tardías han oscilado entre los 60 Tm/ha y 70 Tm/ha

09/10/2020 Actualizado a las 13:16

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha elaborado un resumen de la campaña de la zanahoria en Cádiz, donde esta temporada se han sembrado alrededor de unas 2.031 ha de este cultivo (igual que en la anterior campaña), esto es, el 68% del total sembrado en nuestra comunidad (2.988 ha).

En primer lugar, la RAIF ha señalado que el cultivo de la zanahoria en la provincia de Cádiz se ha caracterizado esta campaña por poseer tres momentos distintos de siembra: siembras tempranas (las realizadas desde primeros de septiembre a mediados de octubre), siembras intermedias (las realizadas desde mediados de octubre a mediados de noviembre) y siembras tardías (las realizadas desde mediados de noviembre a mediados de diciembre).

Desarrollo «normal» de la campaña

Al respecto, ha explicado que «los tres tipos de siembras se han efectuado, en gran medida, en las fechas habituales, sin problemas significativos, ya que las lluvias caídas no han entorpecido demasiado la normal siembra de este cultivo. En términos generales, tanto la siembra como la nacencia de las zanahorias se han desarrollado con normalidad».

Si bien, previamente a la siembra de todas las zanahorias se aplicó el correspondiente abonado de fondo, con un equilibrio en «N-P-K de 20-10-0, o 20-5-0, o 18-20-0». Además, como afirma la RAIF, en el momento de la siembra, y «con el objetivo de minimizar el daño producido por los insectos del suelo «, se procedió a la aplicación de insecticidas granulados a base de Teflutrín o Lambda-Cihalotrin.

Asimismo, para el control de las malas hierbas se empleó en preemergencia productos formulados a base de alguna de las siguientes materias activas: Metribuzina, Pendimetalina, Aclonifen o Clomazona. En postemergencia se aplicaron productos formulados a base de algunas de estas materias activas: Metribuzina, Aclonifen, o Fluazifop-P-Butil.

Evolución del cultivo en enero

A finales de enero las parcelas de siembra temprana se encontraban en plena recolección, en el estado fenológico dominante «BBCH: 49» (se alcanza la forma y el tamaño típico de las raíces). Es preciso puntualizar que las primeras siembras de estas zanahorias se efectuaron a finales de agosto (una semana antes de lo habitual).

Para prevenir el ataque de enfermedades, a mediados de enero, se trataron estas zanahorias contra rizoctonia y alternaria con fungicidas específicos. «Dado el estado avanzado de estas primeras zanahorias, no se efectuaron ni riegos ni abonados», aseveran desde la Junta de Andalucía. En cuanto a las parcelas de siembra intermedia, el estado fenológico dominante a finales de enero era «BBCH: 44» (Se alcanza el 40% del diámetro esperado para la raíz).

Durante enero se aplicó abonado de cobertera, empleándose nitrato potásico a razón de 200 kg/ha. En cuanto a riegos, se efectuaron en los periodos en los que no llovió, a razón de un riego por semana. Para prevenir la entrada de enfermedades como rizoctonia y alternaria, se aplicaron fungicidas específicos para estos hongos.

En general, en todas las zanahorias, a finales de enero, el estado de desarrollo vegetativo y fitosanitario del cultivo era «muy bueno», sin presencia de plagas o enfermedades.

Avances registrados en febrero y marzo

Durante el mes de febrero, y no en todas las parcelas, se aplicó abonado de cobertera, empleándose Nitrato potásico a razón de 200 kg/ha. En cuanto a riegos, se efectuaron éstos en los periodos en los que no llovía, a razón de cinco riegos al mes.

Se detectó presencia de enfermedades como oídio, roya y alternaria, aplicándose fungicidas específicos para estos hongos (azoxistrobin, clortalonil, mancozeb, etc…). La incidencia de alternaria fue «elevada» en algunas parcelas concretas.

Cabe destacar que a primeros de marzo, las parcelas de siembra temprana se encontraban ya todas recolectadas, siendo los rendimientos medios obtenidos en campo (rendimiento bruto) de unas 70-80 Tm/ha. Si bien, las parcelas de siembra intermedia, se encontraban en recolección.

Durante abril y mayo, en las parcelas de siembra intermedia y tardía, se detectó presencia de enfermedades como oídio, roya, rizoctonia y alternaria, siendo la incidencia de esta última «muy elevada», por lo que se aplicaron fungicidas específicos para estos hongos, según explica el Observatorio.

En la tercera semana de junio, las parcelas de siembra intermedia estaban todas recolectadas, finalizándose la cosecha de estas zanahorias la tercera semana de mayo. Las zanahorias de siembra tardía, se encontraban recolectadas en un 95% de su superficie. Los rendimientos netos medios obtenidos de estas zanahorias, y las de siembra intermedia, oscilaron entre 60 Tm/ha y 70 Tm/ha.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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