Una auditoría de la Comisión Europea detecta carne con hormonas procedente de Brasil
Asaja considera «de especial gravedad» el informe, ya que demuestra que el país del Mercosur sigue incumpliendo la normativa y tratando animales con hormonas prohibidas en la UE
La Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG Sante) ha emitido un informe sobre la carne de vacuno procedente de Brasil de «máxima gravedad», según han advertido desde Asaja.
En concreto, el documento da seguimiento a la auditoría realizada en 2024 tras la suspensión de exportaciones de carne de hembras bovinas, y vuelve a identificar deficiencias en el sistema brasileño para garantizar que animales tratados con oestradiol 17β —hormona prohibida en la Unión Europea— no sean exportados al mercado comunitario.
La Comisión concluye que, aunque Brasil ha implantado un protocolo específico y ha adoptado medidas correctoras, la recomendación crítica formulada en 2024 no se considera abordada. El plan de acción «has not been implemented as proposed» y las medidas aplicadas no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación carne procedente de animales tratados, se detalla.
Contradice las declaraciones de Planas
Desde la organización aseguran que el informe «contradice las declaraciones del ministro de Agricultura, Luis Planas, quien recientemente negaba el uso de hormonas en la cría del ganado procedente de Mercosur».
Entre los hechos constatados por la auditoría destacan:
•La inclusión en envíos a la UE de productos procedentes de animales tratados con oestradiol 17β (forma más potente y principal de la hormona estrogénica, estrógeno) amparados en 15 certificados sanitarios.
•La falta de comunicación a los importadores europeos sobre la presencia de productos no elegibles en consignaciones exportadas.
•Deficiencias en la fase inicial de aplicación del nuevo protocolo que no garantizaron la exclusión efectiva de productos no conformes
El propio informe señala que estas deficiencias acumuladas socavan la confianza en la capacidad de la autoridad competente brasileña para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Normas distintas para los productores europeos
Por su parte, Asaja recuerda que los productores europeos y españoles cumplen estrictamente la prohibición del uso de hormonas y soportan controles exigentes. Por ello, insiste en que «cualquier avance en las relaciones comerciales con terceros países debe basarse en garantías plenas, verificables y equivalentes a las exigidas dentro de la Unión Europea». «La seguridad alimentaria, la competencia leal y el respeto a las normas comunitarias no admiten excepciones», reprochan.