El ibérico salva una montanera «excelente» pese a la sombra de la peste porcina
Las lluvias han ralentizado la llegada de los animales al matadero, pero el sector avisa de que las piezas serán de 'calidad superior'
El tren de borrascas no solo ha afectado a las explotaciones agrarias, sino también a las ganaderas, como llevan semanas avisando desde el sector. El presidente de la sectorial de porcino de Cooperativas Agro- alimentarias de Andalucía, y también presidente de Ovipor, Agustín González, hace balance de una montanera que «puede calificarse como excepcional» pero que se ha visto empañada por la pérdida de parte de la cosecha de bellotas debido a las intensas lluvias.
«La montanera ha sido muy buena, hace tiempo que no teníamos una montanera tan estupenda, con tantas bellotas. No obstante, el agua ha terminado afectando al ritmo normal estas últimas semanas», afirma. en concreto, el mal clima ha hecho que haya retrasos en los envíos de los animales a mataderos, pues se han cortado caminos y se ha interrumpido la carga de los animales en los camiones.
«Lo de la pérdida de las bellotas es una pena, iban a sobrar muchas para los cerdos del año próximo, que aprovechan la dehesa en el final de febrero-marzo», comenta González. Eso sí, asegura que las piezas ibéricas que salgan de esta montanera serán de una calidad «superior».
Sin embargo, hay una amenaza que marca el ritmo del sector porcino: la peste porcina africana sigue preocupando, y mucho, al ibérico andaluz. Ha ce unos días, el Ministerio se reunió con las organizaciones agrarias para analizar la situación de la enfermedad, y aseguró que la regionalización está sirviendo, y que los principales mercados internacionales siguen funcionando, al tiempo desde Agricultura destacaron que no existen casos en granjas, lo que «demuestra que las medidas de bioseguridad están siendo eficientes».

Con el ojo puesto en Cataluña
Pero esto no termina no termina de tranquilizar al ibérico. «Somos conscientes de la gravedad de la enfermedad porque hace décadas la sufrimos de manera muy grave, pero no sé si, en este momento, seríamos capaces de hacer lo que hicimos en los 80 para erradicarla», reconoce González. Y es que la densidad de población de jabalíes, que actúan como portadores de la enfermedad, ha crecido exponencialmente en estas décadas, lo que hace mucho más difícil ‘cercar’ al virus.
«No sé si estamos todos los medios necesarios para combatirla en Cataluña. Como se escape de la zona marcada, como pasó en Alemania, lo vamos a pasar muy mal», reconoce. El presidente de la sectorial asegura que el ibérico «no podría evitar» la extensión de los focos, dado que hacerlo en la dehesa, a campo abierto, es «prácticamente imposible».
Además, puntualiza que el porcino blanco también «sufriría» ya que, aunque sí es más fácil evitar focos en explotaciones, «la exportación, clave para el sector del cerdo blanco, se acabaría», avisa.
En cuanto a los precios, que oscilan entre los 43-47 euros la arroba, son «aceptables», aseguran desde el sector, y el número de sacrificios cerrará en términos similares a los del año anterior, cuando hubo 277.784 cerdos de bellota sacrificados.
«Los ganaderos están contentos, aunque hay un problema que sobrevuela todos los años, y es el abandono de explotaciones», reconoce González. El gran problema del ganadero tradicional es que la burocracia, la gestión de las normas de calidad y toda la documentación que se necesita en la explotación es tan complejo que cada vez son más los que se ven abocados a abandonar la actividad», resumía, al tiempo que insistía: «Sale más gente del campo por los impedimentos burocráticos y administrativos que por la situación de los mercados o el ganado».