
La difícil lucha contra la peste porcina: «Es un virus muy resistente, vive hasta tres años en carne congelada»
El doctor en veterinaria Librado Carrasco recuerda que el factor humano «ha sido el que ha traído el virus a España», y no los jabalíes
La peste porcina africana (PPA), que fue erradicada en Andalucía en los años 90, tiene en vilo al sector ganadero andaluz. A pesar de que el único foco que se conoce, por ahora, está en Cataluña, lo cierto es que no es tan improbable que, en un momento dado, se propague por el resto de la Península Ibérica, dado que la hipótesis de que los jabalíes de Barcelona se han contaminado por un bocadillo de embutido contaminado, sin foco declarado en Francia, supone «que el virus ha viajado desde la otra punta de Europa».
Así lo explica Librado Carrasco, doctor en veterinaria por la Universidad de Córdoba, y experto en las las enfermedades que afectan a los animales de producción. De hecho, reconoce que culpar a los jabalíes, aunque su sobrepoblación sí que es un factor que afecta a la propagación del virus, «no es del todo justo». «El virus lo ha traído a España un humano. Ya sea en embutido, en una bota, en un camión no desinfectado…», explica. Una vez el virus presente aquí, la alta presencia de jabalíes en Barcelona (las zonas periurbanas de la ciudad alcanzan densidades de hasta 15 jabalíes por kilómetro cuadrado cuando la media europea sostenible es de 2-4 ejemplares), detallan desde COAG.
No genera anticuerpos
Y es que el virus de la peste porcina africana no se contagia de forma tan sencilla como otros, a través del aire, pero sí tiene una característica que lo hace muy peligroso: es muy resistente. «Esta enfermedad no provoca anticuerpos, es decir, los animales no generan una defensa frente al virus, lo que ha hecho, también, que en cien años que llevamos conviviendo, de una manera u otra con la peste porcina africana, no hemos sido capaces de encontrar una vacuna», reconoce el doctor en veterinaria.
Además, el virus de la peste porcina es muy resistente al medio ambiente. Cuando entra en un establo o una cochiquera, por ejemplo, «es capaz de mantenerse treinta días contaminando todo lo que entre allí». «Cuando entra en una explotación, el 100% de los animales acaba muriendo a los 3 o 4 días», sentencia.
En carne fresca refrigerada, por ejemplo, puede vivir hasta tres meses, unos cien días, y en carne congelada a menos de veinte grados es capaz de superar los 1.000 días, unos 3 años. En el caso de los productos curados, como salchichón, jamón o lomo, como detalla Librado Carrasco, supera los 100 días.
A esto se suma que, dentro del cerdo, circula unido a los glóbulos rojos por lo que, cualquier cosa que esté manchado de sangre de un animal infectado, ya sea una bota, una rueda de un camión u otro elemento del transporte, es capaz de seguir infectando.
Extremar las precauciones sanitarias
Por todo ello, lo principal para lograr que la peste porcina africana no llegue a Andalucía es «extremar las precauciones sanitarias»… Y eso va, también, para la población general, además de ganaderos, transportistas y cazadores, por supuesto. «Hay que concienciarse de que, si se caza en otro país, se hacen transportes internacionales o se viaja, simplemente, no se puede traer embutido si es un país con focos de peste porcina, hay que desinfectar o mantener en cuarentena toda la ropa, el vehículo…», detalla Librado Carrasco, que se remite a las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal.
Estas medidas de bioseguridad, por tanto, deben extenderse también a las granjas, donde hay que evitar la entrada de personal ajeno a la explotación y, si se permite, debe hacerse con ropa desinfectada.
Teniendo todo esto en cuenta, y sabiendo que la concentración del virus de los jabalíes muertos en Barcelona ha sido «muy alta», hay que concienciar sobre la necesidad de aplicar ya las medidas para que la peste porcina africana no salga del radio de 20 kilómetros establecido por las autoridades sanitarias. «Hay que remarcar que no afecta a los humanos, pero su impacto comercial puede ser decisivo para el sector andaluz», insiste el catedrático, como ya llevan días avisando desde el sector.