Crean una herramienta para mejorar el manejo de las granjas caprinas
El proyecto ha analizado, por otra parte, la realidad del sector caprino en Andalucía a través de la colaboración de 26 explotaciones andaluzas
El Grupo Operativo «Implementación de un sistema de asesoramiento para la gestión sostenible del caprino andaluz», más conocido como Amaltea, ha finalizado el diseño y desarrollo de un dispositivo de manejo que que permitirá realizar, según han explicado sus promotores, «un seguimiento económico, técnico, medioambiental y social de las explotaciones con el objetivo de optimizar recursos e impulsar la rentabilidad y sostenibilidad de las ganaderías».
De esta forma, la plataforma unifica el conocimiento adquirido durante más de 20 años de gestión por las asociaciones que conforman Cabrandalucía en una versión 2.0, en cuanto a movilidad, y una ERP (sistema de planificación de recursos empresariales), en un sistema «en la nube» que permite sincronizar ambas herramientas y gestionar la granja en tiempo real.
Por otra parte, a través del módulo medioambiental, se ha registrado y monitorizado la emisión de gases de efecto invernadero, así como las capturas de carbono, con el objetivo de calcular la huella de carbono de las explotaciones. De otro lado, el equipo ha incluido parámetros de carácter social, ya que se recoge información sobre la calidad de vida y de trabajo de los ganaderos y el bienestar animal.
Así es el sector caprino en Andalucía
Para el desarrollo de la herramienta, el grupo operativo ha contado con la colaboración de 26 ganaderías caprinas de raza autóctona asociadas a Cabrandalucía, tanto de orientación láctea como cárnica, repartidas por el territorio andaluz.
En este sentido, según los resultados obtenidos, el caprino andaluz de aptitud láctea se puede clasificar en cuatro tipos según su manejo alimentario y, según explican desde el proyecto, «todos ellos son rentables siempre y cuando se realice una buena gestión, un aprovechamiento óptimo de los recursos de la finca y se optimice la mano de obra».
Dependencia de las ayudas
Por otro lado, el proyecto ha constatado «la gran dependencia de la ganadería caprina de orientación cárnica de las ayudas, dado el insuficiente valor que alcanza el cabrito en el mercado». De ahí que las conclusiones del estudio recojan «la necesidad de reconocer y remunerar otros servicios ecosistémicos que ofrece este tipo de ganado; es decir, su labor a la hora de conservar el medio ambiente, prevenir incendios o fijar población al medio rural».
El grupo operativo ha presentado recientemente esta nueva herramienta y los resultados de su trabajo en una jornada técnica organizada por Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía en las instalaciones de la cooperativa de segundo grado Dcoop, en Antequera (Málaga).
Este proyecto se enmarca en el programa de ayudas a grupos operativos de la Asociación Europea de Innovación en Materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícola (EIP-AGRI), cofinanciado por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER) y la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible.