En este Mundial no ha habido Gran Circo Wag como lo hubo en el de Alemania. El acrónimo (wives and girlfriends) servía desde 2002 a la prensa británica para designar a la vistosa banda de mujeres y novias de los futbolistas. En 2006, las «wags» británicas, con Victoria Beckham a la cabeza, dieron más espectáculo que los chicos del combinado inglés.
Sus paseos por Baden Baden (parecían un anuncio de El Corte Inglés) se convirtieron en anécdota chusca y en categoría de lo que hay que evitar. En Sudáfrica ha habido menos tontería y más fútbol. La porción de mentecatez ha venido sólo de parte de Sara Carbonero, novia toledana de Iker Casillas. De parte de quienes la han hecho protagonista.
Las chicas de los jugadores de la selección española son muy discretas (al fin y al cabo, ni Nuria Bermúdez está ya con Dani Güiza ni Güiza en el equipo). En el caso de Carbonero, por su profesión y su posición en el campo, la discreción era imposible. Si ya lo era con Eva González, que no pisaba el césped (y fue elegida por «Die Welt» la novia de futbolista más guapa), lo de Sara se veía venir. Está negra. Incluso literalmente.
La otra tarde, las maquilladoras de Telecinco la miraban en el informativo de Piqueras y decían: «Mira, Sara parece mulata» (y sin ponerse al lado de Iniesta). Pero del resto de españolas consortes de futbolistas casi no ha habido noticia. ¿Myns? ¿Mujeres y novias? No. Además de forzado, recuerda a Mim, el muñeco de Isabel Gemio (entonces Garbí) en «Los sabios». En la semifinal entre Uruguay y Holanda, vimos juntas en la grada a las señoras de Van Persie, Van der Vaart y Sneijder. Para detectar a las españolas hay que contratar un zahorí. En una pieza de deportes de La Sexta, y antes del partido contra Portugal, entrevistaron al cuñado, la hermana y la novia de Andrés Iniesta, Anna Ortiz, ahora con su pelo corto teñido de rubio (como cantan los Manos de topo, «hay que ser rubia al menos una vez»).
Mucho más lejos, en Barcelona y en el Gran Premio de Catalunya de motos, Sandro Rosell, nuevo presidente del Barça, se fotografió con la madre, la hermana y la novia de Cesc Fábregas, Carla. Ha sido común en los programas de televisión tirar de padres, abuelos, madres y demás familia pero las damas de nuestros futbolistas han estado escondidas y/o ausentes durante el Mundial. Y el equipo titular de consortes tiene su interés (ahora más).
La gallega Olalla Domínguez es la mujer de Fernando Torres. Una de las novias de toda la vida de la alineación. Se conocieron de adolescentes en Estorde, donde ambos veraneaban con sus padres. Se casaron en el año 2009 en El Escorial (en el Ayuntamiento y con sólo dos testigos), justo el día de la final de la Champions entre el Barça y el Manchester en Roma. La pareja tiene una hija, Nora, que nació dos meses después de la boda. Olalla es amiga de la cordobesa Yolanda Ruiz, mujer de Pepe Reina (hacen pandi en Liverpool, donde juegan sus maridos). Otra Yolanda es Yolanda Cardona, mujer de Víctor Valdés, portero del Barça.
Tienen un hijo, Dylan. El futuro compañero de Valdés en el Futbol Club Barcelona, David Villa, está casado con la también asturiana y futbolista (retirada) Patricia González, que fue lateral derecha en el Santo Tomás de la Felguera.
Tienen dos hijas y la Sociedad de Inversiones Villa y González S.L. Xabi Alonso es otro de los emparejados con su novia de siempre. Se casó con la guapísima Nagore Aramburu en San Sebastián en julio de 2009. En marzo de 2008 había nacido su hijo Jontxu. Justo cuando el Liverpool tenía que ir a Milán a defender con el Inter y en octavos de la Champions el 2-0 obtenido en Anfield.
Xabi se quedó con su mujer, para cabreo de Benítez, que le echó las cruces. Para el entrenador español el fútbol es lo primero (su padre murió durante la disputa del Mundialito de Clubes en Japón en 2005 y se quedó allí). Piqué no está con Ibrahimovic, pese a las fotos. Cualquiera sabe que Guardiola tuvo que atar en corto al formidable y juerguista central cuando se hizo cargo del equipo. Piqué sale con Nuria Tomás, diseñadora de interiores e hija de Enrique Tomás, importante empresario de jamón ibérico. Mucho más mona Nuria que Ibra. Y los jamones, más ricos que las galletas.








