El anuncio de un nuevo proyecto para la ciudad, como el de la regeneración paisajística de la playa de La Laja, siembra las dudas de la oposición al gobierno socialista en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Los antecedentes inmediatos no invitan al optimismo, y así es que el concejal del grupo popular Ángel Sabroso mostraba ayer su «deseo» de que la actuación para la playa de La Laja no se convierta en «otro proyecto frustrado» por el grupo de gobierno municipal. Sabroso aseguró que «sería un golpe demoledor para la ciudad» que con esta iniciativa «pasara lo mismo que con la noria de de Santa Catalina, la desaladora de Tinoca, el proyecto del Guiniguada o la ciudad administrativa en Infecar», entre otros anuncios.
«Nos parece una buena iniciativa, y aunque aún no dispone de las autorizaciones pertinentes de la Demarcación de Costas, esperamos que al final goce de todas las autorizaciones pertinentes y pueda ejecutarse sin demora, lo que supondría un hecho insólito en cualquier obra impulsada por este gobierno», expuso Sabroso.
El representante del Partido Popular solicitó al alcalde Jerónimo Saavedra «mayor dosis de realismo» en las presentaciones públicas de futuras intenciones. «Ya estamos acostumbrados a que entre lo que se presenta como un proyecto, y lo que finalmente se hace, exista un abismo», significó Sabroso, al tiempo que detalló que «es importante poner los pies en la tierra y no generar más expectativas frustradas con anuncios grandiosos, máxime cuando se tiene una hoja de fracasos de gobierno tan abultada».
«La actuación adjudicada tiene un presupuesto de obra de 1,3 millones de euros, más otros 300.000 euros correspondientes a gastos generales, beneficio industrial e IGIC», precisó el concejal de la oposición municipal, antes de destacar que «con estas cantidades no habrá ni piscinas de agua dulce, ni piscinas olímpicas. La actuación consiste en excavaciones sobre las piedras existentes para formar zonas de baño natural,
algo positivo, pero que dista mucho de lo anunciado».
El proyecto para La Laja incluye una zona de ocio, áreas deportivas, varias piscinas marinas y una gran escultura que dará la bienvenida a la entrada de la ciudad. El proyecto se extiende a lo largo de dos kilómetros de longitud, donde se situarán miradores, áreas de estancia, nuevos paseos y equipamientos deportivos, según uno de los arquitectos responsables de la iniciativa, David Rodríguez.
Su objetivo es la regeneración paisajística del lugar y fomentar su uso por parte de los ciudadanos, pues La Laja ofrece actualmente «una vista bastante insatisfactoria» a pesar de ser la más utilizada por los visitantes, indicó. El proyecto prevé varias zonas deportivas, con la intención de convertirse en un referente para la práctica del deporte al aire libre aprovechando los recursos naturales existentes en la zona.






