El David de Miguel Ángel por ahora se queda en Florencia, pero su gestión podría ser compartida con el Estado. Así lo señaló ayer el ministro para los Bienes Culturales italiano, Sandro Bondi, quien dijo no querer entrar en polémicas sobre la propiedad de la escultura de cuatro metros que el artista toscano tardó tres años en realizar (1501-1504). «Se trata de una polémica absurda», señaló ayer el ministro a los medios haciendo referencia al polvorín levantado entorno a la petición de su ministerio de reconocer la propiedad de la escultura como del Estado y no del ayuntamiento de Florencia, que hasta ahora se ha beneficiado de las ventajas de poseer la magnífica estatua.
La polémica se desató el pasado viernes cuando dos abogados del Estado, Maurizio Raugei y Luigi Andronio, enviaron una carta al ayuntamiento de Florencia señalando que el imponente David es de todos los italianos, por lo que la estatura podría moverse de su ubicación actual en la Galleria de la Accademia, a cualquier otro museo. La noticia provocó la protesta del alcalde de Florencia, Matteo Renzi, que amenazó al ministro señalando que la escultura de Miguel Ángel «no se toca».
Más allá de la propiedad de la imponente escultura, la disputa está en esos ocho millones de euros anuales que el David recauda con su presencia en la Galleria florentina. «Creo que lo mejor sería realizar una gestión compartida del David —apuntó el ministro para los Bienes Culturales— de ahora en adelante seguiré esta línea y no me dejaré llevar por polémicas inútiles».
Los abogados enviados por Bondi justificaban con dos datos históricos la petición del Estado. Por un lado, recuerdan que el ayuntamiento de Florencia se creó entre 1771 y 1783, por lo que no puede ser considerado el heredero directo de la República Fiorentina que en 1504 pagó 400 florines para saldar la deuda con Miguel Ángel. Por este motivo, según los letrados, el David es una cuestión de herencia entre Estados. El segundo argumento para
avalar su teoría, es que cuando el David fue trasladado en 1872 del Palazzo Vecchio a la Accademia, el Ayuntamiento no reivindicó su propiedad. Por lo que legalmente la estatua es del Estado italiano, y no del ayuntamiento toscano.
«El David es del ayuntamiento de Florencia», remarcó el alcalde de la ciudad, quien anunció que solicitará un encuentro con el ministro Bondi «para aclarar ésta y otras cuestiones», sentenció.






