La reforma del legendario estadio de Río de Janeiro para el Mundial de 2014, que se celebrará en Brasil, comenzaron ayer con un mes de retraso según los plazos previstos.
El Estadio Periodista Mario Filho, popularmente conocido como «Maracaná», fue inaugurado en 1950 con motivo del Campeonato del Mundo y el 16 de julio de ese año fue escenario del célebre «maracanazo», cuando los anfitriones cayeron en la final por 2-1 ante Uruguay.
En aquella ocasión albergó a más 200.000 hinchas, aunque actualmente tiene un aforo 82.238 espectadores. Los trabajos prevén la retirada de los asientos que ocupan la parte inferior de la grada, que posteriormente será demolida y construida de nuevo.
Las autoridades pretenden que el estadio —que acogerá la final del Mundial de 2014— esté abierto y acoja partidos durante el tiempo que duren las obras de reforma.
El Estadio Periodista Mario Filho, popularmente conocido como «Maracaná», fue inaugurado en 1950 con motivo del Campeonato del Mundo y el 16 de julio de ese año fue escenario del célebre «maracanazo», cuando los anfitriones cayeron en la final por 2-1 ante Uruguay.
En aquella ocasión albergó a más 200.000 hinchas, aunque actualmente tiene un aforo 82.238 espectadores. Los trabajos prevén la retirada de los asientos que ocupan la parte inferior de la grada, que posteriormente será demolida y construida de nuevo.
Las autoridades pretenden que el estadio —que acogerá la final del Mundial de 2014— esté abierto y acoja partidos durante el tiempo que duren las obras de reforma.







