Una pareja integrada por una japonesa y un argentino ganó ayer el VIII Mundial de Baile de Tango de Buenos Aires en la categoría «tango de escenario», modalidad que concibe la danza del tango desde una concepción coreográfica vinculada con el espectáculo. Los ganadores, Diego Ortega, de 21 años, y Chizuko Kuwamoto, de 42, compitieron con otras 19 parejas en la final que se disputó en el estadio Luna Park, de Buenos Aires, con una nutrida concurrencia de público.
«No puedo pensar, sólo sentir, sentir y sentir esta emoción», dijo mientras sollozaba de alegría la ganadora, nacida en Tokio, donde vive con Ortega, aunque ambos decidieron este año representar a la ciudad argentina de Colón (provincia de Buenos Aires), ciudad natal del bailarín.
«No puedo pensar, sólo sentir, sentir y sentir esta emoción»
Japón es puro tango
Una vez más, Japón ha demostrado la gran calidad de sus bailarines de tango. El año pasado la pareja integrada por Hiroshi Yamao y Kyoko Yamao se alzó con el trofeo de la categoría «salón» y este año llegaron tres parejas niponas a las rondas eliminatorias, y los ganadores del tercer puesto en esta categoría fueron un argentino y una japonesa.
Además de las tres parejas asiáticas, a las rondas eliminatorias llegaron otras 22 argentinas, cinco de Colombia, una chilena, una surcoreana y una de Venezuela, bajo la atenta mirada de un jurado integrado por bailarines ilustres como Juan Carlos Copes y Miguel Ángel Zotto.
El lunes por la noche los jóvenes argentinos Sebastián Ariel Giménez y María Inés Bogado se alzaron con el título mundial de la categoría «tango salón», modalidad que privilegia el baile social como una práctica de neta raigambre porteña. El Mundial de Tango comenzó el pasado 23 de agosto con la participación de 405 parejas, 30 por ciento más que en el 2009, procedentes de 18 países.






