Jose Mourinho ha comparecido en rueda de prensa este viernes y no ha dejado claro si finalmente acudirá a la llamada de la Federación portuguesa para que entrena a la selección lusa del 4 al 12 de octubre. El técnico portugués ha reconocido que le gustaría ayudar a su país, pero que se debe al Real Madrid y que acatará la decisión que tome el club. "Si estuviera libre iría gratis mañana mismo, pero no puedo decir que sí".
Mourinho piensa que no haría un daño irreparable marchándose con su selección en esas fechas, ya que apenas podría entrenar con ningún componente de la plantilla. "El presidente de la Federación me dijo que esa semana no cuenta con jugadores para entrenar, y que no iba a perder nada con su ausencia".
El técnico madridista ha reconocido que la Federación portuguesa no se ha dirigido al Real Madrid, y que ha sido él mismo quien ha comunicado al club el interés.
La pelota está ahora en el tejado del Real Madrid, que tendrá que decidir si da permiso o no a Mourinho para que dirija a Portugal en los partidos de clasificación ante Dinamarca e Islandia. "Si me preguntas mi sensación es que no voy a ir, porque para eso tiene que existir un acuerdo total con el Real Madrid. Ellos tienen todo el derecho a poner obstáculos", ha afirmado el portugués.
«Resulto antipático porque gano»
Mourinho también quiso contestar a aquellos que opinan que es un técnico antipático: "Soy un entrenador antipático porque gano muchas veces". Y aseguró que no presta atención a las opiniones que se vierten sobre él en los medios: "No trabajo para ser comparado con otros. Vivo para el fútbol y para mi familia. Los duelos de la opinión, los que hablan de fútbol, no me relaciono con ellos".






