El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, trasladó a la hoy ministra Leire Pajín su preocupación por la posibilidad de que el sumario del «caso Brugal» incluyera alguna mención a la entonces secretaria de Organización del PSOE o a algún miembro de su familia. Según fuentes políticas consultadas por ABC, el también secretario general de los socialistas manifestó a Pajín su inquietud cuando trascendió la imputación en el caso del ex portavoz del PSOE en la Diputación de Alicante, Antonio Amorós, situado en el círculo de confianza de Pajín.
La ministra tuvo que dar ayer explicaciones sobre la presencia de su padre en el sumario del «caso Brugal». También su padre, José María Pajín, reconoció ayer que se reunió «a tomar café» con uno de los principales imputados del «caso Brugal», el empresario Enrique Ortiz, quien presuntamente le pidió que mediara ante el Ministerio de Fomento para desbloquear el Plan Rabassa.
«Yo no tenía muchas ganas, pero accedí a escucharle», explicó José María Pajín, quien reconoció en declaraciones a la Cadena Ser que a pesar de «estar jubilado», está «acostumbrado a recibir a personas» que se quejan de la labor de algunos ministerios. Hasta hace escasos meses, el padre de Leire Pajín ha sido asesor de la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares.
«No tengo nada que ver»
Según su relato, durante la reunión Ortiz se mostró «dolido porque le maltrataban los ministerios. Pero yo le dije que estaba jubilado y que no me lo creía», señaló ayer José María Pajín. Por su parte, a preguntas de los periodistas, la propia Leire Pajín aseguró ayer que no ha tenido «nada que ver» con el «caso Brugal». «Les puedo asegurar con toda tranquilidad que no tenemos nada que ver en esa trama».






