Las grandes constructoras españolas trabajan en estos días a «toda velocidad» en sus oficinas de estudios para tener a punto las ofertas técnicas-económicas para la licitación del próximo miércoles, día 10 de noviembre, referidas las obras de «Construcción de la Autovía del IV Centenario. Tramo II: Granátula de Calatrava-Valdepeñas». La apertura técnica se desarrollará el día 25 de este mismo mes.
Este segundo tramo ya se presentó a licitación en octubre del pasado año, pero la convocatoria quedó desierta. Las empresas constructoras no estaban de acuerdo en la forma con la que la Junta abonaría los trabajos para realizar este tramo de autovía. La constructoras indicaban que «no somos financieras», en clara alusión a que la Junta pretendía que los adjudicatarios de esta obra cobrarían a lo largo de 30 años de explotación de esta vía de gran capacidad por el llamado «peaje en la sombra».
Certificaciones mensuales
La Junta de Castilla-La Mancha ha dado marcha atrás y ahora el sistema de pago será el habitual, es decir, certificaciones mensuales según trabajos ejecutados. El plazo de ejecución es de 30 meses, con lo que el cobro aproximado mensual sería de 3 a 4 millones de euros.
No cabe duda que los 107,6 millones de euros con los que sale a concurso este tramo licitado por la Junta de Comunidades a través de la Sociedad Gestora de la Autovía del IV Centenario S.A., son muy golosos para las constructoras nacionales, casi huérfanas en estos momentos de crisis generalizada de obras de edificación, es decir, «del ladrillo».
La obra civil es, por tanto, una de las pocas alternativas para que las Dragados, Acciona, Ferrovial, ACS, Sacyr, FCC y compañía, cuadren sus números de fin de curso, a no ser que refuercen sus opciones en el extranjero, que en eso también están, sobre todo en el futuro Brasil olímpico y mundialista futbolero.
Por otro lado, estos grandes grupos empresariales españoles han buscado ya sus correspondientes socios regionales, es decir, empresas constructoras de Castilla-La Mancha de perfil económico mediano para formar las conocidas Unión Temporal de Empresas (UTE) en las que apoyarse para poder licitar estos «interesantes» 107,6 millones de euros.
La Autovía del IV Centenario es un ambicioso proyecto del Gobierno regional para unir Ciudad Real con Albacete por medio de una vía de gran capacidad. La magnitud del proyecto aconsejó en su día dividir esta autovía en dos fases: Ciudad Real-Valdepeñas y Valdepeñas-Alcaraz. En esta última localidad albaceteña, la futura vía regional enlazará con la de Linares-Albacete, un proyecto que en estos momentos está construyendo el Ministerio de Fomento. La segunda fase también tendrá dos tramos: Valdepeñas-Villanueva de los Infantes y Villanueva de los Infantes-Alcaraz.
El pasado 15 de septiembre. el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, inauguró en Miguelturra el primer tramo de la Autovía del IV Centenario: Ciudad Real-Granátula de Calatrava. Esta obra costó unos 94 millones de euros para sus 28 kilómetros de longitud.
El segundo tramo que se licita este mes de noviembre también tendrá 28 kilómetros de longitud, con dos calzadas de 10,5 metros de ancho. Tendrá arcenes exteriores e interiores y una mediana de 5 metros de anchura.
500 millones de euros
La Autovía del IV Centenario tendrá un total aproximado de 150 kilómetros de longitud y un coste que girará en torno a los 500 millones de euros, es decir, 3,33 millones de euros por kilómetro. No será de pago para sus usuarios y se presentó por primera vez en el año 2005.
Esta vía de comunicación atravesará el centro demográfico de las comarcas de Campo de Calatrava, Campo de Montiel y Sierra de Alcaraz, en las provincias de Ciudad Real y Albacete, favoreciendo la cohesión y mallado de la red secundaria de carreteras de una de las áreas vitivinícolas más importantes de España.






