Es muy listo. Mourinho era conocido por enfrentarse con los entrenadores de los eternos rivales en los derbis, fuera en Inglaterra (Wenger le odia) o en Italia (Ancelotti no le traga). Con Quique y el Atlético ha tenido guante blanco. Florentino Pérez y Enrique Cerezo mantiene una relación institucional perfecta y el Real Madrid no quería ni un malentendido. Mourinho se adjudicó su primer clásico madrileño y justificó el frenazo de su equipo tras el 2-0 en la calidad del adversario. Flores para Quique. Muy inteligente.
«Hubo un momento que perdimos el control ante el Atlético, que atacó con peligro con sus cuatro hombres de arriba —Agüero, Forlán, Reyes y Simao— , y había que bajar el ritmo del partido. Por eso saqué a Diarra. Junto a Khedira y Xabi Alonso, los tres volvieron a dominar el encuentro». La afición madridista se ha acostumbrado a los 6-1 y anoche no era día de goleada. «Todo el mundo quiere muchos goles y espectáculo, pero no le puedes hacer seis tantos al Atlético. Es un buen equipo, bien trabajado, con excelente dinámica de juego y un buen técnico. Era preferible tener la situación en nuestro poder y el 2-0 estaba bien. Incluso estuvimos más cerca del 3-0 que del 2-1, pero había que tener cuidado con el rival».
Cerrado el derbi, se puso a motivar a sus hombres ante la visita al Sporting al valorar cuando llegará la primera derrota del líder: «No podemos confiarnos. Igual perdemos en Gijón. Debemos mantener esta línea de trabajo y actitud y no perderla nunca. Eso sí, si nos ganan, que no sea porque se lo regalamos nosotros».
Quique: «Hubo mano clara»
El preparador del Atlético fue conciso en su valoración: «Jugamos bien ante un rival que está muy fuerte y la única diferencia fueron los goles, que llegaron en dos acciones trágicas, una de ellas colocando la barrera». No quiso cargar contra el arbitraje, criticado por sus pupilos tras el penalti de Xabi Alonso. «Mateu es un gran colegiado, aunque ayer no tuviera su mejor día. Fue una mano clara ». El árbitro lo negó ante los futbolistas rojiblancos: «No es penalti, porque Xavi hace un movimiento normal con el brazo». La respuesta de los profesionales atléticos era elocuente: «Siempre nos perjudican los arbitrajes cuando jugamos contra el Madrid».






