La personal interpretación que realiza el Ballet de Teatres de la Generalitat de la estética vanguardista de los ballets rusos de principios de siglo XX regresa a los escenarios del Teatro Principal de Valencia con las coreografías de Toni Aparisi, Ángel Rodríguez y Thierry Malandain, a los que ahora se une Ramón Oller con una «emotiva, visual y abstracta» versión de la historia de amor de «Dafnis y Chloé», transcrita a la partitura musical por Maurice Ravel.
«1910, homenaje a los Ballets Rusos», espectáculo que ya fuera estrenado en la última Temporada Internacional Dansa Valencia, y ahora estará de nuevo en cartel del 10 al 14 de noviembre, viajará después al festival Danza Madrid.
Durante la presentación del montaje, Oller confesó que revisar esta obra ha supuesto «todo un reto», pues «los ballets rusos ya eran muy transgresores y modernos», tanto que para él «no hay nadie que los haya superado» hasta el momento.
A través de la música de Maurice Ravel y con una escenografía que se sirve del montaje audiovisual de Santiago Carreguí para crear su atmósfera, la historia de amor de «Dafnis y Chloé» se centra en un paso a dos, acompañado de una pareja de cupidos que van guiando y manipulando a los bailarines. Sensualidad y abstracción en un baile muy visual que se expresa a través de los movimientos corporales de los bailarines, de sus músculos, y que «no necesita del artificio teatral o actoral». La pieza representa el reencuentro de dos pastores que reviven su amor de infancia hasta convertirlo en una pasión más carnal.






