Los presidentes de las tres Cajas Rurales en proceso de fusión, Albacete, Ciudad Real y Cuenca, convocaban ayer a los medios de comunicación para explicar las últimas novedades de esta unión, especialmente el nombre que llevará la nueva entidad resultante, que pasará a llamarse «Globalcaja», denominación surgida tras un concurso de ideas entre los propios profesionales de las tres cajas.
Según explicó el director general de Caja Rural de Ciudad Real, Miguel Ángel Calama, —los de Albacete y Cuenca no pudieron asistir a la presentación—, «Globalcaja» aglutina todos los valores y servicios que se pretenden ofrecer a los clientes, «la mejor respuesta especializada en todo tipo de mercados y a todo tipo de clientes», dijo, o porque «nuestra oferta de servicios atenderá al cliente de una manera intregral». Para Calama, «una sociedad globalizada y cambiante necesita una respuesta global y vanguardista».
Banca especializada
El director general de Caja Rural de Ciudad Real también destacó la buena marcha de la fusión, por lo que confía en que en el mes de mayo pueda comenzar a funcionar la nueva entidad que se centrará en la banca especializada. «Buscamos una nueva visión que garantice que el cliente sea el principal activo», dijo Calama, que explicó que la banca generalista no es el futuro, de ahí que se va a seguir el modelo de banca especializada, con cuatro ejes: Agrario, Particulares y Comercio, Empresas, y Banca Privada, cada una de ellas con oficinas propia y profesionales específicos.
De esta forma, no se va a reducir el tamaño, es decir, no habrá cierre de oficinas y sí la creación de nuevos centros de actividad. De esta forma, habrá oficinas con el nombre de «Globalcaja Rural», «Globalcaja Empresas», «Globalcaja Banca Privada» y «Globalcaja Particulares».
En estos momentos, la unión de las tres Cajas Rurales —hace unos días también se incorporó al proyecto la de La Roda— da como resultado unos activos totales de 4.012 millones de euros; unos fondos propios de 331 millones; más de 384.200 clientes; 940 empleados y 267 oficinas, lo que convierte a la nueva entidad resultante en líder en la región por tamaño y beneficios, así como la quinta por activos en el grupo de Cajas Rurales y la segunda por beneficios.
Organigrama
También se ha configurado ya el organigrama. El consejo rector estará formado por 16 personas; la presidencia será asumida por el actual presidente de Caja Rural de Ciudad Real, Luis Díaz Zarco, con dos co-presidentes, el de Albacete, Higinio Olivares y el de Cuenca, Carlos de la Sierra. Tambén habrá tres directores generales, que asumirán diferentes funciones.
Así, María Victoria Fernández, directora general de la Caja de Albacete, tendrá las competencias en Dirección, Financiera, Riesgos, Medios, Desarrollo de Negocio y Redes.
El director general de Caja Rural de Ciudad Real, Miguel Ángel Calama, asumirá las competencias de la Dirección de Planificación y Estrategia Corporativa, Comunicación y Marca, Personas, Corporación, Nuevos Negocios y Fundaciones.
Y el director general de la Caja Rural de Cuenca, Ernesto Berdala, se encargará de la Secretaría General, la Dirección Jurídica, la Dirección de Auditoría, Control e Intervención General.
La nueva entidad pretende ser una «franquicia regional fuerte y de referencia en Castilla-La Mancha», perseguir el crecimiento orgánico e inorgánico «como fórmula para apsirar y mantener el liderazgo y dotar a la nueva entidad de una gestión profesional con equipos altamente cualificados que persigan la creación de valor: Clientes, socios y profesionales».
En estos momentos, el proceso de fusión se encuentra en la segunda fase, tras haberse alcanzado un acuerdo en el borrador de los estatutos, haberse establecido el calendario legal de la fusión, consensuado la política de contratación común así como una estrategia de gestión de tesorería y el diseño de la arquitectura tecnológica de la fusión.
En estos momentos está en desarrollo el nuevo modelo de gestión de personas, el borrador de la política de riesgos y las bases para la planificación financiera y de gestión para el ejercicio 2011.
Será en mayo del próximo año cuando la nueva entidad comience a funcionar, según dijo Calama, quien aseguró que los plazos se están cumpliendo e incluso van adelantados.
Los objetivos financieros que pretende alcanzar «Globalcaja» un año después de que comience a funcionar es situar el ratio de solvencia en el 11,5%, el ratio de liquidez estructural en el 102%, mejorar la eficiencia hasta el 50%, crecer el balance a ritmos del 4% y ganar más de 35 millones de euros.
Nuevas incorporaciones
Preguntado por nuevas incorporaciones a este proyecto, en concreto, la Caja Rural de Toledo —después del fracaso de la fusión con Ciudad Real—, Miguel Ángel Calama aseguró que las puertas no están cerradas y están abiertos a nuevas incorporaciones, no sólo la de Toledo. En cuanto a la sede social, que estará situada en la capital regional, indicó que están en negociaciones, aunque no quiso precisar dónde se ubicará.






