Muchos secretos de Marta Domínguez han salido a la luz con la Operación Galgo. Una atleta inmaculada hasta la fecha, irreprochable en su comportamiento, nunca un positivo en su carrera, que se enfrenta ahora a una acusación de tráfico de sustancias dopantes. No hay que llevarse las manos a la cabeza ni elevar su caso a categoría universal. Ni todo el deporte español está podrido ni ella es la virgen de Fátima. Hay que felicitarse porque hemos dejado de ser el paraíso de la trampa. [Lee el post completo]







