El 70% de los trabajadores de Nissan dio ayer su apoyo en referéndum al plan de reducción de costes pactado por Industria y los sindicatos UGT y Usoc para optar a producir la nueva furgoneta modelo «pick up» de la firma nipona en Barcelona.
El plan incluye medidas de contención salarial entre los años 2010 y 2014, más tiempo de trabajo y mayor productividad, extremos que Nissan exigía para hacer la planta catalana más competitiva. En el referéndum ha participado un 93,49% de la plantilla, formada por 3.228 trabajadores, entre las factorías de Zona Franca y Montcada i Reixac (Barcelona).
El conseller de Empresa y Ocupación, Francesc Xavier Mena, alabó el «ejercicio de responsabilidad de los trabajadores».






