En el papel todo bien. El problema del secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, es si los inversores presentes en el Merchant Taylors' Hall de la city de Londres han quedado convencidos. «Muchos se preguntan si España puede crecer y la respuesta es sí», dijo Campa. Según el secretario de Estado, España no sólo ha ejecutado las reformas necesarias en el sector financiero, laboral y fiscal sino que está avanzando hacia una recuperación gracias a la competitividad de sus exportaciones, superior a todos en la Eurozona, con la excepción de Alemania.
Había cerca de 200 inversores y al final del ágape las preguntas no se centraron en el crucial problema del crecimiento, que ha empezado a desvelar a muchos en los mercados financieros, sino en el posible agujero negro bancario por la burbuja inmobiliaria y la solidez fiscal de las autonomías. «¿Cuándo vamos a tener el decreto real con los requisitos de capital de las Cajas?», preguntó un inversor mientras que otro señaló los límites de la transparencia bancaria. «¿Cómo puede un inversor estar seguro que las pérdidas posibles de los bancos no van a pasar de un escenario sostenible a otro insostenible?», señaló. Campa respondió que nadie puede predecir el futuro, pero si se analizaban con cuidado los números en juego, el grado de exposición del sector no era preocupante.







