Canarias

Canarias

Pasadas las cinco y sin té para Camila

Día 02/04/2011

Aunque era la primera vez que la veía en persona, al tenerla delante para presentarle mis respetos tuve la sensación de haber coincidido antes con ella, como una extraña pero vieja conocida. Todos conocemos su historia de amor con el heredero al trono de Inglaterra y todos retenemos datos reales y leyendas urbanas sobre ella.

D El Museo del Baile Flamenco era uno de los lugares a visitar por la Duquesa de Cornualles, dentro del paseo que el Príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa realizaban a nuestra ciudad en su visita oficial a España, y en ese punto y con puntualidad británica me encontraba yo. Primero hubo un cóctel para los invitados en la planta sótano donde hacía, por cierto, un calor de justicia, con el que luchábamos con la manzanilla como aliada. Algunos llevaban un toque inglés, me quedo con los pantalones de cuadros de Carlos Telmo y la chaqueta príncipe de Gales de mi amigo Alfonso Pérez-Ventana. A las 15:30 «o' clock» llegó la Duquesa de Cornualles, para entonces mis compañeros y yo estábamos enfrascados en una bulla de codazos, sin acritud, para recoger la mejor instantánea. Para recibirla estaba

Cristina Hoyos, alma máter de este museo y que, ojo al dato, había sido recién destituida al frente del Ballet Flamenco —decisión firmada con fecha de ayer mismo por Paulino Plata, algo que ya había sido adelantado por este periódico—. La coreógrafa y bailaora aguantó el tirón como una gran profesional que es. Junto a ella, la duquesa de Alba, una de las pocas señoras que sabían hablar bien inglés, Carmen Tello y un conocido de la primera familia británica, Tomás Terry, con el que más tiempo estuvo charlando la Duquesa de Cornualles. Por cierto, Terry es uno de los exclusivos invitados a pasar el fin de semana junto a Carlos y Camila en la finca granadina del duque de Wellington. Si llegase el día en el que este caballero inglés de ElPuerto de Santa María escribiese lo que ha vivido,

visto y sabe se forraría. Si un hombre vale más por lo que calla que por lo que cuenta, Tomás es un valor incalculable en el Ibex 35. Volviendo a la historia.

La esposa del Príncipe de Gales subió a inaugurar la exposición «La pintura flamenca, entre lo figurativo y lo abstracto» con motivo de la ilustre visita. Tras recorrer el museo y firmar en su Libro de Honor, sin más dedicatoria que su firma, bajó al patio, donde aguardaban los invitados que se pusieron en pie al llegar y comenzó el espectáculo.

Saltó la alarma

Los bailaores eran José Vidal «El Lebri», Jesús Ortega y la bailaora Susana Casas. Ésta última no pasó más apuro en su vida con la anécdota del mantón, de la que se informa en la página 22 de este mismo periódico. El espectáculo, por cierto, delicioso. Vamos, que hizo que a la propia Camila Parker Bowles se le fuesen sus piernas reales taconeando.

Al finalizar, pasó por la tienda de recuerdos y, al salir con sus bolsas, las alarmas saltaron, que fue otra de las anécdotas de la media tarde de ayer. La Duquesa de Cornualles hablaba con Cayetana de Alba mientras las alarmas no paraban de pitar, algo que le sirvió a ambas como excusa para echar unas risas. Las cinco y media en punto marcaban los relojes y Camila Parker Bowles se marchó.

Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:

Sigue abcdesevilla en...

Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.