Awoke encontró acomodo en el discurso electoral del PP. «El otro día Alberto le preguntó si sabía quién era el del programa, y él respondió, “el alcalde”. Un tío listo, le contestó el presidente. En etíope su nombre significa “el que sabe”. Hoy me encontré con su abuelo, iban a buscar a su hermana a Etiopía para traerla». José Manuel Rey, candidato del PP en Ferrol, invitó a los asistentes al mitin, en la Feria Internacional de Muestras del Noroeste (Fimo), a «construir un futuro mejor para ellos y para todos».
Garantizó que nunca lo verán «haciendo política sucia», tampoco subiéndose el sueldo un 60%, ni perdiendo el tiempo en disputas internas; menos, no hablando con la mitad de su gobierno, o presentando el mismo programa que hace cuatro años. «Tampoco llenando el concello de asesores y gastos protocolarios. Por eso, el sentido común es mandar al PSOE a la oposición, en Ferrol y en toda España. Es el momento», adujo.
Tomó el testigo el líder del partido en Galicia, ataviado con una camisa verde esperanza. Las primeras palabras, también fueron para el pequeño Awoke, de tres años. Pidió «castigar» con el voto de la crisis. En el sur gallego engordó la frase: «a quien nos condujo a este caos, nos llevó a esta situación». «Estamos en este agujero porque se ha aplicado la política de los errores y de enredar con lo accesorio», «no quiero parecerme ni a Grecia, ni a Portugal ni a Irlanda», «el PP es sinónimo de confianza, pero también la llave de recuperación de esa confianza», enfatizó esta vez en la ciudad departamental. Recordó que hace dos años, Galicia, coincidiendo con las autonómicas, escogió cambiar. «Dijo entonces que no podían imponerse las ideologías minoritarias. No quería bipartito, y sí coalición con el pueblo. Ahora tenemos razones para volver a cambiar, 315 razones», apostilló. «Estas elecciones son decisivas. Podemos ser el país del empleo, de la economía responsable, e iniciar la recuperación», prometió. Se permitió un guiño irónico, recomendando que no se revalide a alguien que «hizo un ayuntamiento que parece Moncloa», «un alcalde que parece Zapatero con barbas». «Vamos a votar para cambiar el gobierno de las ciudades y de España».
Miró a Rey Varela y se reconoció. «Veo en él a un joven licenciado en Derecho, yo también lo soy, aunque no tan joven; le dieron la oportunidad y ha sabido aprovecharla; le dio la vuelta a las estadísticas, y ahora todo el mundo está contando si va a sacar mayoría absoluta. El futuro de Ferrol vuelve a empezar, y tiene 35 años», precisó. «Y nuestra coalición (el pacto con el pueblo como referente) no es para que no gobiernen otros, sino para que gobierne el que gane», alegó, antes de que el público arrancase en un gran aplauso e izase banderas.
«Ellos no se rindieron»
El último impulso del líder del PP a las ciudades de Vigo y Pontevedra lo escenificaba acompañando a sus respectivos candidatos en dos mítines por la mañana. Allí, Alberto Núñez Feijóo no ocultó lo orgulloso que está de pertenecer, por adopción, a la provincia de Pontevedra, refiriéndose a Vigo como «uno de los mejores sitios de España para vivir». Si bien, sus elogios los dirigió principalmente al aspirante popular pontevedrés, Telmo Martín, y la viguesa, Corina Porro, que, según dijo, «representan el cambio, la alternativa». «Dos políticos que forman parte de una generación de gallegos que no se rindieron a pesar de las difíciles circunstancias que les tocó vivir y que, gracias a ellos, Galicia se mantuvo viva», puntualizó.
Lo contó primero en un desayuno informativo celebrado en la ciudad del Lérez, junto a comerciantes, asociaciones vecinales y empresarios de la zona; para más tarde, hacerlo extensivo en un acto al aire libre a la entrada del puerto de Vigo. Para Núñez Feijóo, «los sueños y las luchas pueden trasladarse a la política y extender sus efectos sobre toda Galicia». Así definió el líder del PP a la política: como «la puesta en común de energías; y la actividad humana que permite que acciones aisladas se transformen en energía colectiva».
En este contexto, lanzó un mensaje a aquellos cuya máxima es «la de evitar que el PP gane las elecciones»; aquellos a los que comparó con «el perro del hortelano que ni come ni deja de comer», al tiempo que pidió que se diferencie entre el «hecho de gobernar y el de estar simplemente en el poder». Y aunque suene a obviedad, Feijóo votará a Corina. Así lo avanzó en Vigo, donde ejerce su derecho de elección el presidente de los populares gallegos. Sus motivos: «Reemplazar las excentricidades y arrebatos por hechos», en clara referencia a la última legislatura de socialistas y nacionalistas en la ciudad. Su receta: «Pasar página de un gobierno frívolo y abrir las puertas del concello a un partido con convicción y esperanza».
En ambas plazas, tras pedir el voto del «cambio, del diálogo y de una gestión eficaz», prometió que el lunes el PP no estará en un despacho repartiéndose el poder con «socios incómodos»; estará «buscando soluciones de futuro». De noche, Núñez Feijóo fue a La Coruña y repitió Pontevedra. A mediodía, asistió a una comida-mitin en la capital gallega.






