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Día 25/11/2011
La huelga general vivida ayer en Portugal, como protesta contra las medidas de austeridad del Gobierno, coincidió con el anuncio de la agencia Fitch de rebajar el «rating» luso a bono basura. La decisión de recortar la calificación de la deuda del país vecino de BBB- a BB+ se debe a las expectativas negativas de crecimiento económico para los próximos años. La Comisión Europea eludió comentar la decisión de Fitch, aunque aseguró que está «mejor situada» que cualquier otra institución para evaluar la situación portuguesa. «Estamos trabajando sobre el terreno», aseguró el portavoz de Asuntos Económicos, Olivier Bailly.
Y mientras sus previsiones empeoran, la contestación social crece en Portugal. El paro convocado por las dos centrales sindicales (CGTP y UGT) causó especial transtorno en los transportes, dejando a los portugueses sin metro y con los autobuses, trenes, barcos y aviones con servicios mínimos. Entre los numerosos incidentes, varias sucursales del Ministerio de Finanzas fueron atacadas con piedras y pinturas. Además, una marcha de miles de «indignados» acabó en graves enfrentamientos con la Policía en los que hubo al menos dos heridos y varias detenciones.







