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El Espacio Torner, que alberga 40 pinturas y esculturas del artista Gustavo Torner en la antigua iglesia de San Pablo de Cuenca, ha cerrado sus puertas temporalmente tras seis años abierto
Día 28/11/2011 - 14.11h
Nada hacía presagiar en diciembre de 2005, cuando se inauguró, que no llegaría ni siquiera a celebrar el sexto aniversario. La crisis se ha llevado por delante al Espacio Torner, ubicado en la antigua iglesia de San Pablo de Cuenca. Fue cedida por cincuenta años a la Fundación que lleva el nombre de Gustavo Torner, quien fundó en 1966 el Museo de Arte Abstracto Español junto al pintor Fernando Zóbel.
La misma ciudad que vio nacer al artista en 1925 priva ahora a los conquenses, y sobre todo a los visitantes, poder conocer su obra. La iglesia gótica que fue sala de conciertos y colegio guarda para sí y entre sus paredes 40 obras del artista, la mitad procedentes del depósito del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid y el resto de su colección particular.
Sus puertas se cerraron temporalmente el pasado 9 de noviembre por falta de financiación, a pesar de que el número de visitantes ha ido creciendo año tras año, según lamenta en ABC su directora, Fuencisla Zomeño. No han sido pocas las veces que la responsable del espacio se ha reunido con las administraciones para pedirles ayuda y ha mandado un mensaje de socorro a través de los medios de comunicación. En los últimos años solo ha recibido dinero del Ayuntamiento de Cuenca, y fue su ex alcalde, del PP, quien suscribió un convenio con el artista para aportar 120.000 euros anuales. Sin embargo, el Consistorio no paga desde octubre de 2010 y la deuda suma 156.000 euros. Una cantidad que, de momento, no se sabe cuándo se podrá ingresar porque las arcas del Consistorio tampoco pasan por su mejor momento, según la concejal de Cultura del nuevo equipo de Gobierno socialista, Consuelo García, para quien la prioridad es garantizar servicios básicos como el transporte público, la limpieza de las calles o la calefacción en los colegios, amenazada en las últimas semanas por la deuda del Consistorio con la empresa suministradora. Desde el Ayuntamiento de Cuenca destacan que el Espacio Torner es una pieza clave para la cultura de la capital y confían en que cuando mejore la situación económica de las arcas municipales puedan colaborar, aunque la suma no será la fijada hasta ahora.
Para la Diputación provincial, el Espacio tampoco ha estado entre sus prioridades culturales. Solo aportó 19.000 euros en el año 2006 para elaborar un catálogo, según Zomeño. Con la Junta ha pasado y pasa más de lo mismo. Así las cosas, los últimos meses se han visto obligados a subsistir con aportaciones particulares.
Vista la falta de compromiso institucional (ni siquiera han recibido una llamada de aliento ni disculpa según asegura su directora), al Espacio Torner no le ha quedado más remedio que buscar la vía de financiación privada. En eso trabajan ahora mientras las puertas del centro seguirán cerradas durante los próximos cuatro meses. Para sus tres trabajadores se ha presentado, incluso, un expediente temporal de regulación de empleo.
«No hay de momento esperanzas» declara el propio artista, quien recibió una mención en los Premios Europa Nostra y que sin embargo no quiere pronunciarse sobre si se considera ninguneado por las administraciones respecto a las aportaciones que sí hacen a la Fundación Antonio Pérez o la Fundación Antonio Saura. Estancado queda de momento el proyecto de trasladar hasta allí su gran biblioteca, en lo que pensaba ser asimismo un centro de investigación sobre su obra.
Desde el grupo municipal popular en el Ayuntamiento de Cuenca lamentan que se piense en abrir otros lugares para el arte en la capital y se recurra al Instituto de Artes Escénicas (IAE) para reconvertir unos antiguos almacenes municipales en un centro de creación. ¿No deberían preocuparse primero por mantener las infraestructuras culturales que ya existen?, se pregunta la concejal popular Marta Segarra.
Entre tanto, mientras unos y otros se acusan mutuamente, en la fachada barroca de la iglesia reza un papel informativo sobre lo que debería ser el horario de visitas: «comunicamos que el Espacio Torner se ha visto obligado a cerrar». Una imagen que se deja ver a pocos metros del contiguo Parador, al que llegan turistas de todo el mundo buscando saber más sobre una ciudad que tiene un casco antiguo declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad y que ha sido y es lugar de residencia de grandes artistas. Aspiró a ser incluso capital cultural en el año 2016, aunque el sueño se quedara por el camino. El cierre del Espacio Torner, sobre uno de los artistas más internacionales, reconocidos y premiados, es el primero que se ve arrastrado por la crisis pero podría no ser el último. A la cultura, también en la ciudad referente de Castilla-La Mancha, le depara un incierto futuro.








