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Día 30/11/2011
CORRÍA el año 1971 cuando Manolo Valdés y Rafael Solbes, un duo de artistas que trabajaba bajo el nombre de Equipo Crónica, retrataron por primera y única vez hasta la fecha al que más tarde sería coronado como Juan Carlos I Rey de España. Ese cuadro, que pertence a la colección madrileña de Eduardo Sanz, llevaba el título de «La pincelada» y consistía en una representación de los príncipes de España, Juan Carlos y Sofía, tomada posiblemente de alguna fotografía oficial de la época, en la que una pincelada de Roy Lichenstein les tapaba el rostro.
Cuarenta años después, muchas cosas han cambiado en España pero la mirada de Valdés sigue siendo la misma. Así como hay pintores que miran un paisaje y otros miran a su interior, Valdés mira a la Historia del Arte para canibalizar imágenes y pasarlas por su particular prisma. La diferencia entre este retrato del Rey de 1971 y el que acaba de presentarse ahora en la nueva sede del Ayuntamiento de Madrid, radica a primera vista en que, para el primero, Valdés buceó en las fuentes del pop, mientras que en este último, el artista se ha inspirado en los retratos reales de autores como Goya o Velázquez. Sin embargo, la escala de esta obra, de tres metros de altura, no habría sido posible sin que Oldenburg hubiera creado cepillos de dientes de cinco metros de altura o sin que Lichenstein hubiera concebido esas pinceladas que daban título a la primera obra a una gran escala, tal y como se puede contemplar en la entrada del Museo Reina Sofía de Madrid. Y esas manchas de pintura que pueblan las telas de Valdés no serían una realidad sin que Pollock le hubiera quitado el miedo a manchar un lienzo.Y es que este artista valenciano actúa como una esponja que absorbe toda la Historia del Arte para vomitarla en esas telas de saco tan características de su obra.
Con este retrato, Valdés revitaliza un género quizás demasiado tiempo anquilosado y econsertado en unos cánones que ya había llegado la hora de romper. Todo un símbolo de que la Corona también se ha adaptado a los nuevos tiempos.






