Las exenciones del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a edificios de confesiones religiosas en el Ayuntamiento «tienen un valor de medio millón de euros, y si se eliminan nosotros tendremos que destinar el doble de dinero a Servicios Sociales para que lleve a cabo la labor que realiza la Iglesia en favor de las personas con problemas económicos». El concejal de Hacienda y Gestión, José María Bellido, fue ayer contundente al responder a la embestida de los portavoces de PSOE e Izquierda Unida a cuenta de la prerrogativa de las instituciones dependientes de todas las confesiones religiosas de no pagar los gravámenes derivados de sus propiedades inmbiliarias, de tal manera que el edil se agarró al «importantísimo trabajo» en beneficio de los ciudadanos más necesitados que realiza la Iglesia Católica, y que esta misma semana ha quedado patente con el balance que ha hecho Cáritas de su actividad en Córdoba durante 2011, cuando la demanda de auxilio se incrementó un 40 por ciento en relación al año anterior.
«Tienen ustedes que saber que si se suprime la exención tendrían que pagar el IBI los comedores sociales, los colegios religiosos y los conventos de las hermanitas», subrayó José María Bellido a propósito de la moción que presentaron los socialistas para que se pusiera coto a lo que ellos entienden que son «privilegios impositivos de la Iglesia».
«¿Por qué habla usted sólo de la Iglesia, señor Durán, cuando la realidad es que las exenciones afectan a todas las confesiones religiosas: le está traicionando el subconsciente?», preguntó el concejal de Hacienda y Gestión al comienzo del debate, el más acalorado de un Pleno que, al igual que los de los últimos meses, no terminó hasta bien entrada la sobremesa.
La postura del PSOE, cuya moción no salió adelante y en su lugar el PP aprobó otra de carácter genérico para respaldar el trabajo de la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp) en pro de la mejora de la financiación de los ayuntamientos, se alineó con los argumentos de Izquierda Unida. En resumen: que la Iglesia católica goza de unos «privilegios» que no son acordes con «el esfuerzo que están haciendo el resto de los ciudadanos a los que se les ha subido el IBI un 11 por ciento», tal y como defendió el líder de IU, Francisco Tejada.
El portavoz del PSOE, Juan Pablo Durán, quiso dar ejemplo. «Ayer mismo pagué el IBI de mi casa», informó a los presentes, para tomarle la palabra a Bellido y proponerle que si el Ayuntamiento recaudase de hecho los 500.000 euros que no recibe por las exenciones fiscales de los edificios religiosos podrían crearse muchos puestos de trabajo.
Bellido aprovechó su turno de réplica: «Ese dinero supone sólo el 0,1 por ciento del presupuesto municipal, y las exenciones, hay que decirlo, benefician también a instituciones como la Universidad, las fundaciones y las oenegés». Y añadió: «El Ayuntamiento hace lo que tiene que hacer, porque esas exenciones no son potestativas: aquí hay unas leyes y de acuerdo a ellas cada uno paga lo que tiene que pagar. Y nada más».
Parecía entonces que el debate estaba agotado cuando el líder de Unión Cordobesa, Rafael Gómez, tomó la palabra. «Aquí venimos vacíos y nos vamos vacíos: tenemos que ayudarnos los unos a los otros. Y seremos recompensados», exclamó antes de iniciar un tono exaltado que le llevó a romper a llorar como un niño pequeño cuando empezó a hablar de sus hijos. «Esta mañana, hablando con ellos antes de venir al Ayuntamiento, me han dicho que en la familia hay que fraccionar los pagos del IBI, porque no tenemos ni para comer». El empresario, cuyo partido se unió al PP para votar en contra de la propuesta del PSOE para cambiar el criterio de exenciones del IBI, enjugó sus lágrimas y se vino arriba. «Estamos aquí debatiendo pegos e idioteces y la gente no tiene qué comer», suscribió.
Vinieron más sentencias: «Yo estoy sin una peseta, pero si voy por la calle y veo a quien no tiene pá comer le doy lo que llevo»; «la iglesia siempre ha estado con los mas desfavorecidos, os lo digo para que lo sepáis todos»; «a las personas que no tienen ni pá comer le subimos el IBI un 20 por ciento y la madre que le parió».




