El aceite de girasol escasea por la guerra de Ucrania y esta es la mejor alternativa para freír (y no es AOVE)
Los precios suben y muchos supermercados han limitado la venta de aceite de girasol ante un posible desabastecimientos, por lo que es interesante explorar otras opciones
Acuciado por la sombra de un posible desabastecimiento provocado por la guerra en Ucrania, el aceite de girasol se ha convertido en el producto más buscado en los últimos días en los supermercados. Muy utilizado en hostelería, donde su precio y sus cualidades para la fritura lo hacen un imprescindible, son muchos los que han acudido a llevarse varias botellas ante las previsibles subidas de precio y la posible falta de unidades disponibles en los lineales.
De hecho, muchos establecimientos, entre los que destacan Makro, Mercadona y Eroski, ya han limitado las unidades que cada cliente puede comprar de aceite de girasol y semillas.
Ante este caos, y si eres de los que se ha quedado sin aceite de girasol al ir a hacer la compra, desde Agrónoma proponemos una alternativa que, además, mejora nutricionalmente la calidad de los alimentos fritos.
Y no, no hablamos del ya conocido, y recomendado, aceite de oliva virgen extra, que es el mejora para usar en todo tipo de elaboraciones, sino del aceite de orujo de oliva, que tiene lo mejor de la aceituna y, además, numerosas características que lo hacen la mejor opción para conseguir una fritura perfecta.

En concreto, y según un estudio del Instituto de la Grasa del CSIC, el aceite de orujo de oliva mejora el perfil graso de los alimentos y lo hace más rico en antioxidantes. Desde croquetas de pollo congeladas hasta patatas congeladas o congelados rebozados como nuggets, se ha demostrado que el aceite de orujo de oliva hace que los alimentos tengan un nivel de compuestos bioactivos muy altos, capaces de inducir beneficios a la salud.
Además, se trata de un aceite con gran estabilidad (no se oxida rápidamente ni da olor desagradable), y sus compuestos exclusivos ( alcoholes triterpénicos, ácidos triterpénicos y alcoholes alifáticos o grasos) están relacionados con la bajada de los niveles del colesterol malo y la subida de los niveles de colesterol buenos.
¿Qué precio tiene?
En cuanto al precio, es incluso más barato que muchas marcas de aceite de girasol, sobre todo de aquellas que usan girasol alto oleico en su composición. La marca más vendida alcanza, en una gran cadena de supermercados, los 2,32 €/l de aceite de girasol, mientras que el aceite de orujo se sitúa en 2,19 €/l.