
Andalucía intensifica las inspecciones contra el reetiquetado tras la polémica por las fresas de Marruecos
La Consejería de Agricultura ha realizado más de 1.300 inspecciones con el foco puesto sobre las importaciones procedentes de terceros países
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural va a «intensificar» el Plan Especial de Control de Reetiquetado y Trazabilidad que «tiene en marcha» en Andalucía desde el año 2020, y cuyo objetivo consiste en «perseguir y sancionar las prácticas desleales que se puedan producir al realizar alteraciones relativas al origen o la trazabilidad en las etiquetas de productos importados que llegan a la comunidad autónoma».
El «aumento» de los controles que realiza el Gobierno andaluz» se ha iniciado ya” en la presente campaña en el sector de las frutas y hortalizas, donde se ha puesto el foco, «especialmente», en los productos que proceden de terceros países; es decir, de zonas productoras no incluidas en la Unión Europea, según ha informado la Consejería en una nota.
Vigilancia más exhaustiva
Con esta vigilancia «más exhaustiva», la Junta quiere evitar que el sector hortofrutícola de la región «se vea perjudicado por prácticas desleales y falsificaciones en origen». De esta forma, los controles se van a intensificar principalmente en cítricos, fresas y frutos rojos y resto de frutas y hortalizas «respondiendo a los acuerdos alcanzados en la Mesa de Interlocución Agraria de Andalucía», y va a «estudiar» la posibilidad de «endurecer» las sanciones a empresas que no cumplan con la normativa vigente.

Más de 1.300 controles
En concreto, los técnicos de la Consejería de Agricultura han realizado más de 1.300 controles, afirman, encaminados a comprobar que el etiquetado de los alimentos cumple con la normativa relativa a trazabilidad y, por tanto, se indica su origen tanto en las etiquetas como en los documentos administrativos.
El departamento ha pedido, para poder tener mayor garantía de que todos los alimentos que llegan al mercado cumplen con la normativa, que las demás administraciones cumplan también con sus competencias, y ha señalado que, desde Andalucía, se considera «necesaria» la «intensificación de los controles» en los Puestos de Inspección Fronterizos (PIF) de los puertos, que deberían «aumentar su personal para poder realizar inspecciones más exhaustivas y ágiles que las que se llevan a cabo actualmente a los alimentos procedentes de terceros países en materia sanitaria y fitosanitaria».
Además, han señalado que es «imprescindible incluir cláusulas espejo» en los acuerdos comerciales que se firman en Bruselas con terceros países para «garantizar que todos los productores tienen la misma capacidad para competir en el mercado europeo».