Asaja alerta sobre el impacto devastador de una nueva subida del SMI en el sector agrario
El sector agrícola pierde empleo y explotaciones ante el aumento de costes sin compensaciones
La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) ha lanzado una advertencia contundente sobre los efectos que tendría una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en el sector agrario. Según la organización, el sector no puede asumir un nuevo incremento de los costes salariales sin medidas compensatorias que reduzcan las cargas sociales, ya que esto agravaría la crisis que atraviesan las explotaciones agrícolas y ganaderas.
Desde 2016, el SMI ha aumentado un 80%, pasando de 655 euros a 1.134 euros, y podría alcanzar los 1.184 euros con el nuevo incremento propuesto por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Según Asaja, este aumento tiene un impacto directo en los costes salariales de las empresas agrarias, que se traducen en 80 euros más al mes por trabajador y sitúan el coste total por empleado en 1.903 euros, de los cuales 720 euros corresponden a impuestos y cotizaciones sociales.
El aumento constante de los costes laborales ya ha tenido efectos devastadores en el sector. Asaja estima que en los últimos años se han perdido 90.000 puestos de trabajo en el campo y advierte de la paradoja de que, pese a ello, no hay suficiente mano de obra para atender las campañas de recolección ni las actividades cotidianas en las explotaciones.
Cierre de explotaciones y falta de competitividad
Los datos son alarmantes: entre 2010 y 2020 se han perdido 75.000 explotaciones agrarias, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a las que se suman al menos 5.000 más en los últimos cuatro años. Factores como los elevados costes de producción, la competencia de terceros países y los precios en origen que no garantizan la rentabilidad han dejado al sector sin margen para soportar más incrementos en los costes salariales.
Negociación colectiva y reforma laboral
Asaja también critica los efectos destructivos de las sucesivas subidas del SMI en los procesos de negociación colectiva. «Dinamita la negociación colectiva», señala la organización, que también culpa al Ministerio de Trabajo de implementar reformas laborales y medidas que perjudican gravemente al sector primario.
Aunque la organización no se opone a las mejoras salariales para los trabajadores, insiste en que cualquier incremento del SMI debe ir acompañado de compensaciones o bonificaciones que permitan a las explotaciones agrarias mantener su competitividad. Sin estas medidas, Asaja advierte que el aumento del SMI tendría un impacto «devastador» en la productividad y la viabilidad del sector agrario.
Asaja insta al Gobierno a prestar más apoyo al sector primario, considerando su papel crucial en la economía y la seguridad alimentaria, y a diseñar políticas que equilibren la mejora de las condiciones laborales con la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas.