Asaja Sevilla advierte sobre el impacto de la reducción de la jornada laboral y la subida del SMI en el sector agrario
El sector agrario, ya afectado por la falta de mano de obra y los altos costes, ve con preocupación las nuevas medidas impulsadas por el Gobierno
Este martes 4 de febrero, el Consejo de Ministros aprobará el anteproyecto de ley propuesto por la vicepresidenta Yolanda Díaz, que contempla una reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales y una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en un 4,4%. Estas medidas, que buscan mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, tienen un impacto significativo en sectores como el agrario, que enfrenta ya una serie de dificultades estructurales. Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla, ha mostrado su preocupación por las consecuencias que estas reformas tendrán para los agricultores y ganaderos, quienes atraviesan una situación crítica debido a la falta de mano de obra y el aumento de los costes laborales.
Falta de Mano de Obra: Un Problema Crónico en el Sector Agrario
Martín ha señalado que la escasez de trabajadores en el campo es un problema que lleva décadas en aumento, y aunque los convenios colectivos agrarios han logrado regularizar salarios y mejorar las condiciones laborales, la realidad sigue siendo la misma: la falta de mano de obra. Según el dirigente de Asaja, esta situación se ha agravado desde 2019, cuando el sector sufrió los efectos del Covid-19, que provocó un éxodo de trabajadores hacia otros sectores como la hostelería y la construcción. La escasez no solo afecta los periodos de cosecha, sino que también se extiende a puestos menos especializados, lo que genera una gran dificultad para cubrir vacantes.
A pesar de la modernización y mecanización del trabajo en el campo, que ha reducido la dureza de muchas tareas agrícolas, sigue siendo un trabajo físico que no atrae a suficientes trabajadores. Además, el uso de subsidios agrarios, destinados a evitar la despoblación rural, ha tenido efectos perversos. Aunque estos subsidios cumplen un objetivo social importante, Martín sostiene que su mal uso ha desincentivado a muchas personas a trabajar en el campo. Según Asaja, es fundamental que haya un control más estricto sobre estos subsidios para que cumplan su función original sin crear dependencias que perjudiquen al sector.
El Impacto de la Subida del SMI y la Reducción de la Jornada Laboral
La propuesta de reducción de la jornada laboral y la subida del SMI está siendo vista con preocupación por Asaja, que no rechaza de plano las mejoras salariales para los trabajadores, pero advierte de las consecuencias negativas para el sector agrario. La subida del SMI, que se traduce en 50 euros más para los trabajadores, incrementará los costes laborales de los empresarios, lo que podría resultar devastador para muchos en un sector donde la rentabilidad es ya muy baja. Martín ha explicado que, si bien el trabajador recibirá una mejora de 50 euros, el coste real para el agricultor es mucho mayor, debido a los impuestos adicionales que se aplicarán a la medida. De acuerdo con Asaja, este aumento de costes podría afectar gravemente la competitividad de las explotaciones agrarias españolas, que ya enfrentan dificultades para competir con otros países productores con costes más bajos, como los del Mercosur, Egipto o Marruecos.
El dirigente de Asaja también ha señalado que no se debe aplicar una subida del SMI sin tener en cuenta las diferencias regionales y sectoriales. El impacto de un aumento salarial no es el mismo en Sevilla que en Madrid o Barcelona, ya que los costes de producción y la realidad económica de cada región son muy diferentes. Martín insiste en que las subidas salariales deben estar acompañadas de políticas compensatorias, como bonificaciones fiscales, para aliviar la carga sobre los empresarios agrarios y evitar que esta medida tenga efectos devastadores en la productividad del sector.
La Necesidad de Adaptar las Medidas a la Realidad del Campo
Las propuestas de Asaja se centran en una adaptación de las medidas a la realidad de cada sector. En este sentido, Asaja considera necesario que cualquier mejora salarial vaya acompañada de compensaciones para los empresarios del campo, con el fin de no afectar aún más la competitividad de las explotaciones agrícolas. Aseguran que, sin estas compensaciones, el aumento de costes laborales podría llevar a muchas explotaciones a la quiebra, especialmente cuando se enfrentan a una rentabilidad ya escasa.
El secretario general de Asaja también ha reflexionado sobre el futuro del sector agrario, destacando que la falta de mano de obra podría volverse aún más grave si las condiciones climáticas mejoran. La sequía prolongada ha reducido la producción agrícola en los últimos años, pero si la climatología se normaliza y la actividad agrícola se reactiva, la escasez de trabajadores podría convertirse en un obstáculo aún mayor.
El Llamado de Asaja a la Reflexión y al Diálogo
Por último, Asaja ha lanzado un llamado al Gobierno para que reflexione sobre las medidas impulsadas, especialmente en el contexto del sector agrario, que atraviesa una crisis de competitividad y rentabilidad. Desde la organización agraria se pide que las reformas laborales sean evaluadas con un enfoque más realista y adaptado a las particularidades de cada sector y territorio, con el fin de evitar que las buenas intenciones se conviertan en medidas perjudiciales para la agricultura y ganadería española.