A la búsqueda de un fertilizante más sostenible a partir de residuos
Industria y campo unen fuerzas para lograr un producto circular, que aproveche los ‘restos’ de la producción de biogás para aumentar la productividad de cultivos hortícolas
Desarrollar un fertilizante a partir de residuos procedentes de la generación del biogás. Ese es el objetivo del grupo «Valorización de subproductos descontaminantes con valor fertilizantes», abreviado como S-Valor, que pretende abordar la crisis energética provocada por el uso indiscriminado de usos fósiles y el reto de alimentar de una forma sostenible a una población creciente.
De esta forma, la ingeniería Inerco Biogas, el Centro Tecnológico Tecnova, la empresa de insumos Viagro, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía y el Grupo de Desarrollo Rural Gran Vega se han unido para impulsar la economía circular en su concepto más puro, aunando sinergias entre la industria y el sector agrario.
En concreto, el consorcio, propone el empleo de lechos con óxidos e hidróxidos de hierro como alternativa a otros métodos de desulfuración (un tratamiento clave en las plantas de biogás) como alternativa a otros métodos más habituales, como los físicos, con el empleo de carbón activado, como los químicos o los biológicos. Según S-Valor, «pese a no estar muy extendido en la industria, el uso de lechos de óxido de hierro es más económico y eficiente».
Se rebajan costes económicos
De hecho, el grupo operativo desarrolla un prototipo que permitirá valorizar los subproductos en la propia industria de cogeneración. De este modo, se evitará el coste económico y el impacto ambiental derivados del traslado de los residuos peligrosos de carbón activo a las plantas de tratamiento. Con este método, S-Valor pretende recuperar el contenido de azufre de la industria del biogás para su posterior uso como insumo agrícola.

Cabe recordar que el azufre es muy valorado en la producción hortofrutícola por ser un macronutriente esencial en el crecimiento del cultivo, ya que le ayuda a formar compuestos específicos como aminoácidos y fosfolípidos. Además, «aumenta la estabilidad estructural de la planta, incrementa el contenido de enzimas, vitaminas y clorofila y mejora, por tanto, la producción de semillas», aseguran desde el grupo operativo.
Absorción de nutrientes
Tras recuperar el azufre con el nuevo prototipo industrial, el grupo operativo trabaja en la creación, y posterior validación en campo, de nuevos fertilizantes con un alto contenido del citado elemento químico. Estas fórmulas se dosificarán en formato pellet para favorecer la fijación del azufre en el suelo, con el objetivo de mejorar su estructura, ayudar a la absorción de otros nutrientes y potenciar la producción hortofrutícola.
A priori, el fertilizante desarrollado por S-Valor se presenta como una alternativa más ecológica a los insumos actuales que contienen azufre bajo la fórmula de sulfato. Aunque la planta absorbe con rapidez estos productos, el sulfato es muy soluble y se lixivia con facilidad por lo que se requieren elevadas aportaciones de este tipo de fertilizantes para que tengan un efecto deseado en la producción. Asimismo, cabe destacar que el insumo de S-Valor es más económico, puesto que precisa de menos aplicaciones. Es decir, que redundará en la competitividad y dará un plus de productividad para el sector productor.