El campo andaluz advierte: «Los tractores volverán a las calles si la UE deja atrás al sector agroalimentario»
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía denuncia el abandono del sector frente a la negociación entre Bruselas y EE.UU. centrada en productos industriales
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha lanzado una contundente advertencia a la Unión Europea: si los productos agroalimentarios quedan fuera de los acuerdos comerciales con Estados Unidos, como ya ocurrió en anteriores ocasiones, las movilizaciones volverán a las calles.
La organización denuncia que, tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 20% a las importaciones europeas, las negociaciones que lideran la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se están centrando exclusivamente en el comercio de productos industriales, como coches, acero o aluminio, dejando fuera a alimentos como el aceite de oliva, la aceituna de mesa, las frutas, hortalizas o el vino.
«No vamos a aceptar otro ninguneo de la Unión Europea. No podemos consentir ser nuevamente moneda de cambio», ha afirmado el presidente de la federación andaluza, Fulgencio Torres.
EE.UU., mercado estratégico en juego
Cooperativas Agro-alimentarias recuerda que Estados Unidos es un mercado estratégico clave para muchas producciones andaluzas, especialmente el aceite de oliva, cuyas exportaciones superaron por primera vez los 1.000 millones de euros en la campaña 2023-2024. Uno de cada tres litros importados por el país norteamericano proviene de España.
Además, subrayan que Andalucía es una potencia agroalimentaria mundial, encabezando las exportaciones del sector a nivel nacional y con un crecimiento del 40% en las ventas al mercado estadounidense. Por ello, consideran que las nuevas barreras comerciales ponen en riesgo no solo el crecimiento económico, sino también el sustento de miles de agricultores y cooperativas andaluzas.
La alimentación debe ser prioridad en Europa
La federación critica que la alimentación no esté siendo tratada como un asunto prioritario en la defensa comunitaria, especialmente en un momento de crisis geopolítica y climática, y exige a Bruselas un giro en su estrategia comercial para poner al sector agroalimentario «en el centro de las decisiones».
Además, advierten que no aceptarán negociaciones bilaterales entre países, como ocurrió en 2018, ya que ello perjudicaría aún más al campo español y andaluz.
«Si la Unión Europea vuelve a dejar fuera al sector agroalimentario, habrá una respuesta contundente. Los tractores están preparados para volver a las calles», han concluido.