Menos burocracia, agua y protección: el campo reclama su sitio ante el 23J
La organización Asaja ha recordado sus principales reivindicaciones para el Gobierno entrante, entre las que destacan adaptar la fiscalidad y la política laboral a la singularidad del sector
En plena campaña electoral, a menos de dos semanas de las elecciones generales, Asaja ha querido recordad las principales reivindicaciones que harán al Gobierno entrante, y que llevan meses haciendo al actual, aunque sin demasiados resultados.
En primer lugar, la organización agraria plantea «integrar de manera transversal las cuestiones agrarias y rurales en todas las políticas públicas», y proponen crear un ministerio que aglutine Agricultura, Agua, Medio ambiente, Transición Ecológica y Desarrollo Rural.
Además, reclaman que se reconozca el valor de la profesión de agricultor y ganadero y se «conciencie a la sociedad del papel estratégico desempeñado por el sector para garantizar la seguridad alimentaria».
Sostenibilidad=rentabilidad
Por otro lado, recuerdan que la sostenibilidad del mundo rural, ya sea social, medioambiental y económica, está ligada a la rentabilidad de las explotaciones. «Son necesarios instrumentos que garanticen precios justos en origen, así como medidas que contengan la subida de los costes de producción». A su vez, exigen «simplificación normativa» y menos carga burocrática, que condiciona la actividad agraria.
De otra parte, reclaman «apoyo a los jóvenes y a las mujeres», una forma de garantizar el relevo generacional en un sector muy envejecido. «Hay que fomentar su incorporación a la agricultura, reforzando las ayudas y agilizando el pago de las mismas», insisten desde la organización agraria. También reclaman una cadena alimentaria «resistente, transparente y más justa» para los agricultores. Intensificar la transparencia y los controles, para asegurar el equilibrio entre precios y costes de producción, es vital para el sector. Para ello, recuerdan desde Asaja, «debe reforzarse la labor de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) y del Observatorio de Precios.

Fiscalidad
La patronal agraria quiere hacer hincapié también en que la fiscalidad debe adaptarse a las necesidades del campo, para no castigarlo de sobremanera como sucede actualmente en numerosas ocasiones. «El régimen fiscal aplicable a la actividad agraria juega un papel esencial para atraer a los profesionales, y mantener a los que ya lo son».
Por ello, es «básico» el mantenimiento del Sistema de Módulos y del Régimen Especial Agrario del IVA; el estímulo fiscal para agricultores y ganaderos en Estimación Directa, y la reducción de todos los impuestos indirectos que afecten a agricultores y ganaderos.
Asimismo, reclaman la implantación definitiva de la doble tarifa para el regadío que, pese a estar aprobada por ley, aún no se ha puesto en marcha. De hecho, el Tribunal Supremo condenó al Ministerio de Transición Ecológica a desarrollar dicha medida «en un plazo de seis meses», que se cumpliría a final de septiembre.

Tipos de contrato
De otro lado, reclaman que la política laboral y de Seguridad Social «esté alineada con la singularidad del empleo rural», centrándose sobre todo en un sistema compensatorio que frene el «inasumible» incremento del SMI y cotizaciones, adaptación de los tipos de contrato, abriendo paso a la contratación temporal eventual y a tiempo parcial, simplificación de la gestión de campañas y mejora de la protección social de los trabajadores autónomos agrarios, entre otras medidas.
La reforma del modelo de Seguros Agrarios, sobre todo de algunas líneas de contratación determinadas, es otro de los aspectos que reclaman los agricultores.
Política hidráulica
Uno de los pilares de las reivindicaciones agrarias es, sin duda, el agua y la lucha contra la sequía. «Necesitamos una política hidráulica que asegure la disponibilidad y la gestión sostenible del agua, y sin hacer de ello un uso partidista», reclaman. Para ello, piden «poner en marcha un Plan Hidrológico y un Plan Nacional de Regadíos valiente y con inversión».
Una política de protección de especies equilibrada, «razonable y que no comprometa la viabilidad de las explotaciones», , en referencia a la polémica alrededor de la protección del lobo y sus ataque en ciertas zonas, y promoción de los productos autóctonos dentro y fuera de la EU, «para defender la imagen de la agricultura española», son otras de las medidas que Asaja exige al Gobierno resultante del 23J.