Carmen Crespo: «La soberanía alimentaria está en juego»
Consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible

Carmen Crespo: «La soberanía alimentaria está en juego»

Andalucía buscará aliados en Europa para frenar las propuestas de las estrategias enmarcadas en el Pacto Verde

26/05/2020 Actualizado a las 11:12

Andalucía no quiere renunciar a su modelo productivo, en el que «caben todas las agriculturas y todas son sostenibles», afirma la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo. La comunidad «está haciendo sus deberes en materia medioambiental» y exige a Bruselas que «valore en su justa medida el papel que ha representado la agricultura en esta crisis y el que sigue jugando hoy».

Una petición que llega tras conocerse los planteamientos de las estrategias «De la granja a la mesa» y la «Biodiversidad en el Horizonte 2030», contempladas en el marco del Pacto Verde Europeo, que proponen que al menos un 25% del total de la superficie agraria de la Unión Europea (UE) sea ecológica en el año 2030, que el 10% de las tierras agrarias se destinen a elementos no productivos, que el uso de abonos se reduzca en un 20% y el de fitosanitarios se recorte en un 50%, así como que se abra la posibilidad de incrementar hasta un 30% las zonas incluidas en Red Natura 2000, con las limitaciones que de ello se derivan para la actividad agrícola y ganadera.

«Esta estrategia condena el futuro de los agricultores y pone en juego la soberanía alimentaria», alerta Crespo. Por ello, anuncia que si el Gobierno de España no abandera esta lucha en defensa del modelo productivo actual «desde Andalucía estamos dispuestos a liderarla a nivel nacional» y para ello no descarta «promover acuerdos con otros países productores de Europa, como pueden ser Francia, Alemania o Italia, a través del Comité de las Regiones y de los europarlamentarios, para frenar un sinsentido».

El modelo agrario andaluz

Andalucía cuenta con un sector agrícola sostenible tanto en materia medioambiental como social, que produce con calidad, en cantidad, con seguridad y a buen precio para el consumidor. «Nuestros agricultores y ganaderos exportan más del 60% de sus producciones, Europa no puede condenar a un sector que representa 10% del empleo de la comunidad y el 11% del Producto Interior Bruto (PIB)», insiste la titular de Agricultura. «Pensábamos que Europa sería más posibilista y no más restrictiva con la agricultura competitiva actual, que cada día lucha por ganar en sostenibilidad ambiental y social», señala la consejera.

Andalucía «es un ejemplo de sostenibilidad», en el que cerca del 20% de la superficie agraria útil es agricultura y ganadería ecológicas. Además, alrededor del 30% del territorio está incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. «Tenemos una creciente agricultura bajo la fórmula de no laboreo y también ecológica, otra importante agricultura integrada y otra muy importante agricultura competitiva y productiva. Todas ellas son sostenibles porque hacen un uso eficiente del agua, de la energía y un uso controlado de los fitosanitarios y de los nutrientes», explica la almeriense Carmen Crespo.

«En Andalucía tenemos un equilibrio entre todas las agriculturas y todas son fundamentales e importantes», insiste la consejera, destacando el carácter innovador del modelo productivo andaluz.
Así, recuerda que el sector está realizando un gran esfuerzo en trasladar las nuevas tecnologías a la agricultura, «de manera que nos anticipemos a posibles plagas, conozcamos perfectamente los niveles de nutrientes, las necesidades hídricas… Todo ello, precisamente, para optimizar estos recursos. Y desde la Administración estamos ayudando con programas específicos de investigación porque se trata de ser más eficientes, producir con menos y ganar en sostenibilidad». Gracias a ello, —persiste Crespo— «se ha conseguido fidelizar mercados europeos, donde nuestros productos son destacados por contar con las más exigentes certificaciones de calidad».

Más requisitos pero sin ayudas

Por todo ello, y aun compartiendo los criterios de sostenibilidad, hace hincapié en que los planteamientos de la nueva estrategia de la UE «no pueden ser una carga para el agricultor» y añade que «aumentar los requisitos sin incrementar las ayudas ni ofrecer alternativas ni fijar un calendario es, en definitiva, perjudicar a Europa», pues «sin esas ayudas ni alternativas, las producciones no serán rentables por la subida de los costes de producción».

Por tanto, como consecuencia de estos planteamientos de la UE «el suministro alimentario podría no garantizarse, estaría en riesgo, y además supondría darle un bocado a los fondos de la PAC para políticas de conservación y biodiversidad que nada tienen que ver con la garantía alimentaria y salud de esos alimentos. Esos fondos son necesarios pero no deben salir de recortes a la agricultura y la ganadería», subraya Crespo.

En este sentido, la titular del ramo enfatiza que «la estrategia que plantea la UE implica eliminar hectáreas de producción y, a la postre, conllevaría comprar a terceros países», lo que supondría «poner en riesgo la soberanía alimentaria y aumentar la competencia desleal de países terceros», que tanto daño están haciendo ya a las producciones andaluzas.

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