La Unión Europea se enfrenta a un futuro con menos cereales y menos aceite de oliva
Los agricultores europeos, a través del Copa-Cogeca, han confirmado que la cosecha de cereales bajará en 2022 y prevé fuertes caídas para la cosecha de aceite 2022/23
Los expertos del grupo de trabajo de las organizaciones y cooperativas agrarias de la UE (Copa-Cogeca),han confirmado la tendencia que adelantaron ya hace unos meses y que otras fuentes reiteran: la producción total de cereales de la UE rondará los los 269 millones de toneladas, una caída del 6,8% en comparación con la cosecha de 2021.
Y es que, según detallan desde la organización, a pesar de que la superficie sembrada en 2022 es similar a la de 2021, la pérdida de rendimiento en la mayoría de los cereales ha provocado que la cosecha de 2022 caiga en picado.
«La sequía estival ha resultado devastadora para la cosecha de maíz en grano, cuya producción fue de 55 millones de toneladas, lo que constituye una pérdida interanual del 20%. La producción de trigo duro también sufrió un gran revés, ya que se cosecharon 7,4 millones de toneladas, es decir, un 7,4% menos», aseguran.
Trigo
Asimismo, la producción de trigo blando también ha experimentado una bajada, aunque menor (-2,5%), y acabó siendo de 125,6 millones de toneladas. Tan solo se mantiene estable, según las organizaciones, la producción de cebada, con 51 millones de toneladas. De manera general, esto sitúa a la cosecha de 2022 por debajo de las producciones promedio de los últimos cinco años.

Oleaginosas
En cuanto a los cultivos de oleaginosas y proteaginosas, la situación es más favorable. La producción de colza se ha recuperado, gracias al incremento de superficie cultivada y al buen rendimiento, y ha alcanzado los 19,5 millones de toneladas.
Respecto al girasol, para el que la superficie sembrada creció hasta un nivel récord en la UE, debido a la crisis provocada por la guerra en Ucrania, la producción ha sido de 9,6 millones de toneladas, es decir, un 7% menos que el año anterior.
Por otro lado, la producción de soja en la UE debería permanecer estable, dado que el aumento de las hectáreas plantadas (un 17,4% más) compensa la bajada del rendimiento.

Aceite y aceituna
Pero no solo marcan rendimientos para los cereales desde el Copa-Cogeca. Según sus últimos estudios, la producción total de aceite de oliva de la UE en la próxima campaña será de 1,5 millones de toneladas, una caída del 35% con respecto a la campaña anterior.
La sequía y las altas temperaturas, que preocupan especialmente en lo referente a España, también afectará a la aceituna de mesa, que sufrirá una bajada de producción de un 30%, según la organización europea.
Contexto mundial «incierto»
Por último, las organizaciones y cooperativas agrarias de la UE destacan que hay que interpretar este contraste de resultados dentro de un contexto mundial más incierto que nunca en lo que respecta a los productores cerealistas europeos. «La volatilidad de los precios ligada a las novedades a nivel internacional, la inflación, la paridad euro-dólar, además del aumento del coste de los principales insumos, generan una situación especialmente complicada para los agricultores».
También se han referido a la nueva subida del precio de los fertilizantes, así como los problemas de suministro en determinados países, que acarrearán consecuencias para la producción del 2023, tanto en rendimiento y en calidad, como en cuanto al tipo de cultivos que se plantarán. «Es sumamente necesario que la Comisión Europea siga tomando medidas para aportar más transparencia en el mercado de los fertilizantes, limitar la subida de precios y garantizar un suministro seguro para la próxima campaña agrícola», concluyen.