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Riego en cítricos / Agrónoma
Regadío

Habrá un 70% menos de agua para el riego y avisan: las pérdidas superarán los 300 millones de euros

La dotación será de 1.750 m3/ha, cuando la dotación normal se sitúa en 6.000 m³/ha, según se ha acordado en la comisión de desembalse de la CHG

12/05/2022 Actualizado a las 12:26

La dotación aprobada, finalmente, por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para el sistema de regulación general de la cuenca del Guadalquivir es de 1.750 m3/ha, con un desembalse total de 600 hm3.

Esto supone una subida frente a los 1.000 m3/ha que se preveían en febrero pero, según la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía Feragua, que ha valorado el «esfuerzo» de subir la dotación, es tan solo «un pequeño atenuante» al enorme daño que sufrirá el regadío en esta campaña.

En concreto, calculan que las pérdidas alcanzarán 300 millones de euros, debido a la merma de productividad y rentabilidad asociada a unas restricciones superiores al 70% de una campaña normal en la Cuenca del Guadalquivir. La dotación normal  se cifra en 6.000 m³/ha.

«En la pasada campaña, con una reducción del 50%, tuvimos unas pérdidas de más de 160 millones. Esta campaña, con una limitación de agua muy superior, las pérdidas económicas, como mínimo, se duplicarán y lo más previsible es que se tripliquen», ha afirmado el presidente de Feragua, José Manuel Cepeda, que ha añadido que el impacto sobre el empleo agrícola y rural será muy duro.

Afectación a la mano de obra

«Veremos a ver cómo se desarrolla la campaña, pero, como la producción va a ser muy inferior a la normal, la recolección de olivar, cítricos, frutos de hueso y frutos secos se van a ver muy afectadas, lo que puede significar una reducción del 50% de la mano de obra agrícola», ha explicado Cepeda, que ha recordado que, por la falta de aguas, se van a dejar de sembrar cultivos de mayor rentabilidad económica y social como el tomate o el maíz y se van a dejar muchas tierras en barbecho, y ha insistido en que se trata de la cuarta campaña consecutiva con dotaciones restrictivas.

Embalse de La Breña II / Acuaes

Falta de obras de regulación

El presidente de Feragua ha lamentado que desde 2013, año en el que, con la excepción de 2018, comenzó el ciclo seco meteorológico que ha llevado a la situación hidrológica actual, «no se ha iniciado una sola nueva obra de regulación en el Guadalquivir, a pesar de la evidente necesidad de construir nuevas presas y balsas de regulación para combatir el déficit hídrico de la Cuenca, que se está viendo además agravado por el cambio climático«.

Fue en 2008 cuando entró en servicio el último embalse construido para la regulación general, la Breña II, cuya estación de bombeo aún sigue sin funcionar, «lo que está privando de 140 hm3 anuales a la Cuenca».

José Manuel Cepeda ha pedido al organismo de Cuenca una solución definitiva para este problema, «pues estos recursos se echan siempre de menos, y muy especialmente en momentos de sequía como los que vivimos». También le ha pedido que facilite el aprovechamiento de las aguas subterráneas como recurso estratégico en época de restricciones, incluyendo la puesta en marcha de los pozos de sequía. Finalmente, le ha demandado un celo especial en el control de los riegos ilegales.

La decisión finalmente aprobada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir concede un desembalse de 600 hm3, como había demandado Feragua, pero reduce a 20 hm3 los recursos adicionales en octubre para la arboleda, frente a los 50 hm3 solicitados, una limitación sobre la que los regantes han pedido al organismo de Cuenca que tenga flexibilidad «según transcurra la campaña» pues este volumen «se antoja insuficiente para las necesidades de los cultivos permanentes, con un profundo impacto económico y social en el medio rural», ha afirmado su presidente, José Manuel Cepeda.

Apoyo al olivar

Por su parte, desde UPA Andalucía y Asare lamentan «que no se hayan autorizado los riegos de apoyo al olivar», y aseguran que la decisión sobre la dotación de riego «afectará negativamente a todos los cultivos, especialmente a aquellos que necesitan el riego para asegurar unas buenas cosechas, como el arroz, el algodón y el olivar».

En cuanto a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, su presidente, Joaquín Páez, ha asegurado en una entrevista en Canal Sur Radio que «le hemos explicado a todos los usuarios, especialmente al sector del regadío, que si hay lluvias y nos permiten cambiar los números, la Comisión Permanente de Sequía, que se reúne periódicamente para valorar la situación, cambiaría automáticamente las dotaciones para incrementar en todo lo posible los recursos que le corresponden a cada uno».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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