El último globo sonda sobre la PAC acerca la tasa plana a Andalucía
La eurodiputada socialista Clara Aguilera habla de reducir a 14 ó 15 las regiones agrarias
A estas alturas del cuento, ya es sabido que Andalucía va a estar en el punto de mira de la negociación interna de la nueva Política Agraria Común (PAC), y que la Junta lo va a tener realmente complicado para defender sus intereses, los del campo andaluz, sin asumir recortes en las ayudas destinadas a los agricultores y ganaderos. Sobre todo, teniendo en cuenta que el presupuesto para el nuevo marco comunitario 2021-2027 será menor y que la comunidad es la que más trozo de la tarta nacional se lleva.
Andalucía tiene muy claro el modelo de PAC que quiere. Lo ha dicho hasta la saciedad y lo ha recogido en una declaración institucional rubricada por todas las organizaciones profesionales agrarias andaluzas. Todas, pese a sus diferencias de criterio a la hora de defender el negocio agrícola. Declaración a la que se han sumado también diputaciones provinciales y Ayuntamientos andaluces.
Una PAC que apuesta por el mantenimiento del modelo de regiones y de derechos actual y por el agricultor pluriactivo, al entender el conjunto del sector que es este modelo, y no otro, el que garantiza el abastecimiento de productos de máxima calidad y el que da futuro al campo andaluz.
Sin embargo, parece que esta reforma que quiere Andalucía no casa del todo con las intenciones del ministro Planas, que ha apuntado con sus declaraciones a una ruptura del actual modelo de ayudas, lo que va a dificultar mucho las negociaciones sobre la aplicación de la nueva reforma agraria en España. Asunto éste que será el eje central de la política agraria durante el primer semestre del año.
Reducción de regiones
Pese a que la voz oficial del Ministerio es que todavía no hay nada decidido en la nueva PAC, ya que no se ha presentado propuesta concreta a las comunidades autónomas, se sabe que habrá grandes cambios. En este sentido, todos los globos sondas que han ido llegando a Andalucía hablan de una reducción drástica del número de regiones productivas, sobrevolando de nuevo sobre el campo andaluz el temido fantasma de la tasa plana, lo que supondría la pérdida de hasta el 37% de las ayudas.

El último globo sonda lo ha lanzado la eurodiputada por el PSOE y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, Clara Aguilera, quien ha desvelado en una entrevista que la intención del Gobierno central es reducir el número de regiones productivas «a unas 14 ó 15».
De ser así, esta drástica eliminación de regiones agrícolas supondría fijar una tasa plana en el sistema de ayudas directas, lo que beneficiaría a otros territorios en detrimento de Andalucía, perjudicando de forma severa a sectores clave de la economía andaluza como el olivar, donde los agricultores pueden pasar de 350 euros por hectárea a sólo 150. De hecho, Asaja Córdoba estima que «cada año que se aplique la tasa plana se perderían 638 millones de euros en Andalucía».
Malestar en el campo andaluz
Las palabras de Clara Aguilera, ex consejera de Agricultura de la Junta, han caído como un jarro de agua fría en Andalucía, ya que aunque no es la primera vez que se ha hablado durante el proceso de negociación de la temida tasa plana, sí es la primera que cobra credibilidad, al venir de la portavoz socialista de la Comisión de Agricultura en la Eurocámara.
Durante su entrevista, la eurodiputada explica que «se trata de hacer una nueva regionalización del sistema de ayudas directas, con regiones homogéneas. Ahora hay muchas regiones, unas 56, y quería dejarse en unas 14 ó 15 regiones», ya que «algunas zonas de Andalucía de olivar tienen una prima mucho más alta que un olivar de Castilla La Mancha o Aragón».
Importes en Andalucía
La mayor productividad alcanzada por el sector agrario andaluz por sus condiciones naturales y el mayor nivel de inversión, ha permitido generar un valor medio del derecho de pago básico más alto que la media española (229 euros en Andalucía frente a 145 euros de media nacional). No obstante, al ser la dimensión media de las explotaciones andaluzas menor a la del resto del estado, el valor medio de las ayudas recibidas por beneficiario sitúa a Andalucía en octavo lugar.
De hecho, según el último informe del Fondo Español de Garantía Agrarias, el FEGA, referido a las ayudas directas de la Política Agraria Común de 2019, la clasificación del importe medio por beneficiario de la PAC estuvo encabezada por Castilla y León con 7.489 euros, seguida de Aragón con 6.716 euros y Extremadura con 6.120 euros. En Andalucía el importe medio por beneficiario se situó en 3.829 euros.

En el contexto de la reforma para 2021-2027 se ha apelado a la homogeneización de las ayudas, obviando los efectos sobre el territorio, con una falaz apelación a la igualdad cuando nada hay más injusto que tratar igual a lo diferente.
En este sentido, establecer una ayuda homogénea por hectárea como piden otras comunidades autónomas, con independencia del sistema productivo, la tipología del cultivo, la ubicación, el empleo generado, etc., favorecería a las explotaciones de mayor superficie, en detrimento de las de menor dimensión física, que verían reducirse sus ingresos a pesar de ser las que sustentan la generación de empleo (según datos oficiales, las explotaciones de menos de 50 hectáreas generan en Andalucía el 80% del empleo).
En definitiva, el peor de los escenarios para el campo andaluz, que no puede permitirse la aplicación de una tasa plana que cercene la heterogeneidad de producciones, de sistemas agrícolas y ganaderos y de estructuras productivas, ya que en esta variedad reside parte de su fortaleza.