El Plan Renove de maquinaria agrícola vuelve a cosechar críticas
El insuficiente presupuesto y los requisitos exigidos hacen muy difícil el acceso a estas ayudas cuyo objetivo es modernizar el parque de maquinaria agrícola y reducir las emisiones
Con el objetivo de modernizar el parque de maquinaria agrícola y reducir las emisiones contaminantes en el campo, haciendo al mismo tiempo más segura la actividad agrícola, el Ministerio de Agricultura abrirá el próximo 15 de julio (y hasta el 15 de septiembre o agotamiento de los fondos) las ayudas correspondientes al Plan Renove 2022.
Estas ayudas, que también promueven el achatarramiento de los tractores y de la maquinaria agrícola antigua, son muy esperadas por el sector, pero en cada edición provocan el malestar de muchos agricultores y ganaderos andaluces.
Y es que el escaso presupuesto, así como los requisitos exigidos, hacen que sea muy difícil acceder a estas ayudas. De hecho, el año pasado, el presupuesto se agotó en tan solo 70 minutos y en la convocatoria de 2020 tardó apenas 48 horas.
La convocatoria de este año es la primera que se publica bajo las nuevas bases reguladoras y, aunque es verdad que algo se ha mejorado, el conjunto sigue sin gustar. Así lo destaca Asaja Sevilla, que señala que «la convocatoria se ha realizado con doce días de antelación a la apertura del plazo de presentación de solicitudes, por lo que los agricultores y ganaderos han tenido algo más de tiempo para ir adquiriendo la máquina por la que quieran pedir subvención, inscribiéndola en el registro oficial de maquinaria agrícola (ROMA) y realizando todos los trámites pertinentes».

Escaso presupuesto
Sin embargo, la patronal agraria vuelve a criticar que «el presupuesto es insignificantes, pues se anunció que rondarían los 9,5 millones y finalmente se ha quedado reducido a 6,5 millones de euros a nivel nacional». De este presupuesto, 2 millones se destinarán a máquinas de siembra directa, y otros 4,55 millones para el resto de maquinaria (tractores, equipos de recolección, equipos de aplicación de productos fitosanitarios, fertilizantes y purines, sembradoras y trituradoras de residuos de cosecha y poda, entre otras).
Una de las principales críticas es que las ayudas se conceden en régimen de concesión directa, es decir, por orden de presentación, además de que sea necesaria tener comprada la maquinaria previa a la presentación de la solicitud, sin saber o no si te van a conceder la subvención.
Otra queja es que entre los requisitos que establece la normativa para la máquina a entregar figura el estar en condiciones de uso y no de abandono, debiendo tener pasada la ITV en los casos en que sea exigible, aunque se admite que tenga una caducidad de dos años. «Pero si tienes un tractor en buen estado, primero no te compras otro, y si lo haces, el que funciona no lo llevas a la chatarra, sino que lo vendes en el mercado de segunda mano», recalca Asaja Sevilla.
La cuantía de la ayuda dependerá del tipo de máquina. Para tractores, por ejemplo, se establece una cuantía base de 120 euros por kilowatio de potencia del tractor a retirar, cuantía que podrá tener determinados incrementos siempre que la cuantía máxima no sobrepase los 20.000 euros, ni el 30% del coste total de adquisición.