
«Quieren acabar con el campo, y no lo vamos a consentir», el grito unánime de los agricultores andaluces
Miles de agricultores y 500 tractores protagonizan una marcha en Sevilla para reivindicar medidas que garanticen precios dignos y viabilidad para el sector agrario andaluz, el más productivo de España
Unos 15.000 agricultores de toda la región y 500 tractores, según datos de los convocantes, han protagonizado la masiva manifestación convocada por las organizaciones agrarias andaluzas Asaja y COAG, junto con Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía. Según la Policía Nacional, la cifra ha sido de 4.500 agricultores.
De Sevilla, Córdoba, Cádiz, Jaén… los agricultores y ganaderos han venido desde todos los rincones de Andalucía para reivindicar que se tomen medidas políticas y fiscales que garanticen la viabilidad del campo un sector que, dicen, «se está muriendo» en medio de una «tormenta perfecta».
Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla y portavoz de Asaja Andalucía, ha insistido en la necesidad de «que se acaben los atropellos que está sufriendo el sector agrario». «Estamos viviendo una sequía que no se ve desde hace 25 años, unos costes de producción que asfixian la escasa rentabilidad que tenemos, unos precios de ruina y la entrada de productos de países terceros sin control ninguno», ha enumerado. Además, ha explicado Martín, «la ley de la cadena no sirve, porque los precios están cayendo en picado».
«Por si esto fuera poco, el ministro Planas ha planteado una reforma de la PAC donde el sector agrario andaluz va a perder 500 millones de euros, y se ha planteado una reforma laboral de espaldas al campo, que no tiene en cuenta que la eventualidad es una cuestión intrínseca de la agricultura», ha resumido. «¿Qué le ha hecho el campo a este Gobierno para que haya cuatro ministros que estén atacándolo continuamente?, se ha lamentado el secretario general de Asaja.
Falta de infraestructuras
Por su parte, Cristóbal Gallego ha puesto el foco en la falta de agua, y ha censurado que «no se invierta en el campo y no se hagan infraestructuras». «Nos exigen cada vez más cuestiones medioambientales para cobrar las ayudas mientras por las fronteras europeas entran productos sin ningún control, ¿eso es ayudar al campo?», se ha preguntado, al tiempo que ha avisado que «no van a parar y van a llegar donde sea necesario».

En cuanto a Miguel López, secretario general de COAG Andalucía, ha indicado que la crisis entre Ucrania y Rusia «va a empeorar» la situación del campo andaluz, afectando al gas, al petróleo y a las materias primas que se utilizan para fabricar alimentación animal.
«Estamos en medio de la tormenta perfecta, los costes de producción son insostenibles y nos encontramos con situaciones surrealistas, como que la naranja se pague a 12 céntimos el kilo cuando una simple bolsa de plástico cuesta más», ha insistido. «Queremos que se sienten a negociar y busquen soluciones reales para fortalecer al campo y al mundo rural».
Desde jóvenes a familias
La comitiva, que ha circulado bajo el lema «Agricultura y ganadería: una cuestión de Estado», ha tenido como destino la Plaza de España, donde los convocantes leyeron un manifiesto ante la sede de la Delegación del Gobierno en Andalucía para decir «basta» al «expolio que está sufriendo el campo andaluz».
En la protesta han participado agricultores, trabajadores, maquinistas e, incluso, muchas familias que han querido apoyar al sector agrario al completo. También ha habido representantes políticos, entre ellos Juan Marín, que ha destacado que el campo andaluz «se ha ganado el respeto de todos los ciudadanos».
Entre los presentes había también muchos jóvenes, que se lamentaban del «difícil futuro» que les espera en un sector «que está muy maltratado». Como Mario y Ramón, que venían desde Cádiz y trabajan en una cooperativa. «Parecía imposible que fuese a peor, estamos pagando el abono al doble que hace un año, pero con la guerra en Ucrania el gas va a subir, y con él el petróleo, nos lo va a poner todo mucho más difícil», se lamentaban.
Fondos de la PAC
También piensa así Antonio que, acompañado de su mujer y con más de 40 años a sus espaldas trabajando en el campo, lo tiene muy claro: «cada vez que hacen una reforma de la PAC, perdemos, he vivido rachas muy malas pero creo que esta es de los peores, y la terminarán sufriendo los jóvenes», ha avisado, al tiempo que criticaba el «trasvase de fondos de la PAC que se va a otras comunidades, cuando Andalucía es la que genera más riqueza».
Desde Las Cabezas de San Juan, varios agricultores se quejaban asegurando que «se necesitan soluciones, no política barata», y fijando la falta de agua como uno de los problemas más graves que está sufriendo el campo.
«Quieren acabar con el campo, y no lo vamos a consentir. Parece que nadie se acuerda de que los alimentos que cada día ponen encima de la mesa los producimos nosotros», insistía Manuel, un productor olivarero de Jaén que no ha dudado en viajar hasta Sevilla para «alzar la voz hasta que se nos ayude».