Regantes sevillanos evitan la emisión a la atmósfera del mismo CO2 que 5.700 árboles
La CR del Valle Inferior del Guadalquivir logra el sello ECO20, que acredita su uso de energía renovable
El esfuerzo de la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir por avanzar en sostenibilidad y eficiencia ya han dado sus frutos. Y es que la agrupación sevillana de regantes se ha convertido en la primera a nivel nacional en certificar con el sello ECO20 el uso de energías renovables y la cantidad de emisiones de CO2 evitado a la atmósfera. «Esto acredita nuestro compromiso medioambiental», aseguran desde la comunidad de regantes.
Y es que el sello ECO20 es el único a nivel europeo que garantiza que el origen del consumo eléctrico de una empresa o entidad proviene de energía solar en autoconsumo directo, o que permite poner en valor el uso de fuentes limpias y no contaminantes. La Comunidad de Regantes del Valle Inferior ha obtenido este distintivo en su categoría Silver, que acredita un porcentaje de renovable de entre el 50 y el 70%.
Cabe recordar que la entidad dispone, dentro de su zona regable, en el término municipal de Carmona de una instalación fotovoltaica formada por más de 17.880 módulos fotovoltaicos con seguidores a un eje que generan la energía necesaria para su autoconsumo directo con vertido de excedentes a red, con una potencia de 6 MWp y una capacidad de producción de 11.500.00 kWh anuales.
Casi 20.000 hectáreas de cultivos
Dicha planta abastece nueve estaciones de bombeo para el riego de toda la Zona Regable del Valle Inferior del Guadalquivir, que suma una superficie de casi 19.000 hectáreas de distintos cultivos agrícolas. De ellos, el 40% son herbáceos, al mismo tiempo que en los últimos años ha habido una disminución de las opciones más demandantes de agua, como el maíz y el tomate. Además, según destacan desde la comunidad de regantes, en las campañas más recientes ha aumentado el protagonismo de los cultivos permanentes como son los cítricos y los frutales.
Las instalaciones fotovoltaicas, inauguradas en 2019, le han hecho erigirse como una de las comunidades más modernas de la región. De hecho, en 2009 su iniciativa de modernización se consideró la más potente a nivel nacional: pasaron de usar compuertas manuales y chapas en las regueras, métodos tradicionales, a un sistema completamente monitorizado con niveles de balsas, caudales y una gestión completamente digital de toda la información que rodea al riego.
Ese fue el pistoletazo de salida a una trayectoria cada vez más avanzada, pues la Comunidad de Regantes del Guadalquivir no ha dejado de trabajar en aumentar su capacidad de autoconsumo e implementación de nuevas tecnologías.

Objetivos sostenibles
Además, gracias a su innovadora instalación energética, estos regantes sevillanos cumplen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 de la ONU en la lucha contra el cambio climático, ya que «evitará la emisión de 951,6 toneladas de CO2 al año, el equivalente a lo que consiguen unos 5.700 árboles».
El presidente de la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir, Borja Roca de Togores, afirma que la certificación ECO20 «es un hito más en la historia de esta centenaria corporación, que siempre ha sido pionera. Es una verdadera satisfacción saber que a las parcelas de nuestros regantes llega el agua para riego impulsada por energía que, además de verde, ha sido producida por nuestra planta solar»
Asimismo, Roca de Togores asegura que es una forma de «aportar nuestro grano de arena por el medioambiente y el cuidado del entorno».
El proceso de certificación para la obtención del distintivo ECO20 ha sido realizado por la consultora especializada ECOQuality, junto con los auditores de Bureau Veritas, organismo acreditado para certificar sistemas de gestión de la energía.
Precisamente, la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía, Feragua (entidad a la que pertenece la Comunidad del Valle Inferior del Guadalquivir- y la consultora ECOQuality mantienen un acuerdo de colaboración para realizar labores conjuntas de difusión y asesoramiento con el objetivo de impulsar en el sector del regadío andaluz esta certificación en energías renovables.
El responsable de ECOQuality, Fran Martín, señala que pretenden «ayudar a las comunidades de regantes a implementar medidas que preserven nuestro entorno y a apostar de forma decidida por la sostenibilidad, una cuestión que cada vez valoran más los ciudadanos y que es fundamental para afrontar la emergencia climática».