La doctora Flora Vivián aclara cuál es la cantidad máxima de jamón que puedes comer al día: «Teniendo en cuenta que una loncha pesa unos 30 gramos…»
El jamón ibérico es una de las grandes joyas gastronómicas de Andalucía, pero hay que tener cuidado con su consumo excesivo
Uno de los manjares más apreciados en Andalucía. Así es como define la doctora Flora Vivián, especialista en Medicina de Familia, al jamón ibérico. Y no se equivoca, pues se trata de uno de los productos gastronómicos de más calidad, fama y propiedades de la región.
En el programa ‘Salud al día’, la doctora ha recordado todos los beneficios que tiene una dieta rica en jamón ibérico. «El jamón de bellota, sobre todo, es un producto rico en ácido oleico, o que hace que sea muy bueno para los pacientes con factores de riesgo cardiovascular», asegura.
Y es que, como recuerda la especialista, el ácido oleico es un componente fundamental de las bellotas, por lo que los cerdos que se alimentan de ellas son especialmente ricos en dicho elemento. «Al comer nosotros ese jamón, nos beneficiamos de ese ácido oleico mucho más que si se trata de un jamón procedente de un cerdo que se ha alimentado con pienso», detalla.
La cantidad
Pero, ¿cuánta cantidad diaria de jamón ibérico es recomendable incluir en la dieta? «Si fuese por gusto, lo comeríamos sin límite», reconoce la doctora. No obstante, hay que recordar que no es adecuado para la salud comerlo en grandes cantidades, ya que, al comer una loncha no solo se está consumiendo la parte magra, que es el músculo y lo que contiene en gran cantidad el ácido oleico, sino también la parte grasa.

Las advertencias
«Teniendo en cuenta que una loncha pesa unos 30 gramos, se recomienda consumir unos 50 gramos de jamón ibérico al día» para evitar que se produzcan efectos cardiovasculares», detalla Flora Vivián, un ‘límite’ especialmente importante para pacientes hipertensos, por el contenido en sal del jamón, o pacientes con un parámetros importante de grasa abdominal.
Por tanto, teniendo esto en cuenta, no hay que tener miedo a introducir la tostada con jamón ibérico como parte del desayuno diario. Al revés, hay que aprovecharse de todos sus beneficios y, por supuesto, de vivir en una tierra donde el jamón ibérico es todo un lujo al alcance de la mano.