¿Te sientes agotado en verano? Los tres alimentos que recomienda la nutricionista Rosa Fernández para afrontar el calor
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¿Te sientes agotado en verano? Los tres alimentos que recomienda la nutricionista Rosa Fernández para afrontar el calor

En la época estival, más que nunca, es necesario escuchar las señales del cuerpo y priorizar los alimentos de temporada

30/07/2025 Actualizado a las 08:07

El calor aprieta, las rutinas cambian y, con ellas, también lo hace nuestra alimentación. En consulta, noto cómo muchas personas se sienten más cansadas durante el verano, con poca energía y sin saber muy bien el por qué. Aquí nuestra alimentación, una vez más, tiene mucho que decir… Pero hay que tener en cuenta que además de priorizar alimentos frescos, ligeros y de temporada, es clave prestar atención a los ritmos del cuerpo.

La importancia de escuchar al cuerpo

En verano, estos ritmos cambian: dormimos más tarde, nos despertamos con menos apetito y tenemos más salidas fuera de casa. Muchas personas, con la idea de “compensar”, optan por saltarse el desayuno, creyendo que así evitarán excesos. Sin embargo, este enfoque puede ser contraproducente.

Es fundamental entender que no hay una única forma correcta de desayunar. Como nutricionista, siempre explico que hay que escuchar las señales de hambre: si te despiertas con apetito, desayuna. Si no, espera un poco o haz una primera comida ligera más adelante. Lo importante es que, cuando elijas desayunar, lo hagas con alimentos saciantes y nutritivos: incluye cereales integrales (como pan integral o copos de avena), una fuente de proteínas (huevos, yogur natural, pavo o quesos de calidad, hummus…), fruta fresca de temporada (melón, sandía, paraguayo, ciruelas) y grasas saludables (aceite de oliva virgen extra, frutos secos, aguacate…)

Desayunar bien puede ayudarte a evitar el típico bajón a media mañana y mejora la capacidad de concentración, especialmente en días calurosos donde el cuerpo gasta más energía en regular la temperatura.

Por todo ello, te explico qué tres alimentos no pueden faltar en tu verano si te notas decaído y necesitas recuperar la energía.

La sandía es una de las frutas de verano / Agrónoma

Frutas y verduras ricas en agua

Una de las claves del verano es la hidratación, y no solo a través del agua. Las frutas y verduras frescas aportan una buena cantidad de agua, además de vitaminas y antioxidantes. Las opciones más ricas en agua son: sandía, melón, pepino, calabacín, tomate, lechuga, espinacas crudas, fresas, nectarinas…
Estas frutas y verduras no solo hidratan: su concentración de agua, fibra y azúcares naturales nos proporciona energía de forma progresiva, evitando picos de glucosa. Son perfectas para comer solas o con ensaladas, gazpachos o smoothies naturales.

Legumbres: fuente de hidratos y proteína

Lejos de ser típicas para platos de cuchara, en verano las legumbres pueden (y deben) seguir en tu alimentación. ¿Por qué? Porque combinan hidratos complejos con proteínas vegetales, lo que favorece la saciedad prolongada y una liberación sostenida de energía.

Además, hay muchas maneras de incluirlas de forma más refrescante: te dejo algunas ideas como una ensalada de lentejas con tomates cherry, cebolla morada y perejil, garbanzos con pepino, menta, yogur y limón, ensalada de alubias blancas con pimiento rojo, huevo cocido y un chorrito de AOVE o en hummus con crudités (zanahoria, apio, calabacín crudo).

Cereales integrales

Otro aliado veraniego, muchas veces olvidado, son los cereales integrales. Ricos en fibra y micronutrientes, ayudan a mantener estables los niveles de azúcar en sangre y evitan los antojos entre comidas que puedan ocurrir en verano.

Aquí podemos optar por avena (ideal para porridge frío), pan integral de calidad, arroz integral, quinoa…
Una opción muy práctica de incluirlas en verano son las ensaladas frías con base de cereales (como un tabulé de quinoa con menta y verduras), que se preparan con antelación y se pueden disfrutar bien fresquitas.

Importancia de la flexibilidad en verano

En verano no se trata de seguir una dieta estricta ni de contar calorías. Lo verdaderamente importante es mantener hábitos saludables adaptados al contexto estacional: más hidratación, comidas frescas, ingredientes sencillos y respetar las señales que te manda el cuerpo.

Es normal comer fuera, improvisar más y romper rutinas, pero eso no significa descuidarse. Basta con mantener una base consciente, elegir bien los alimentos y ser flexible.

Elige alimentos de temporada como frutas, verduras, legumbres o cereales integrales, y acompaña con una correcta hidratación y una escucha activa de las señales de tu cuerpo.

Escrito por

Rosa Fernández

Dietista - Nutricionista de Arte de Comer Sano, especializada en Psiconutrición, Salud Hormonal y Patologías Digestivas. Con una sólida formación y experiencia en el campo de la nutrición, mi objetivo es enseñar a comer sano sin la sensación de seguir una pauta dietética estricta, promoviendo una alimentación placentera y saludable. No solo me enfoco en la alimentación, sino también en ayudar a identificar y superar obstáculos, proporcionando herramientas prácticas para hacer el camino hacia una vida más saludable agradable y llevadero. Me podéis encontrar presencialmente en el centro INTRA (Sevilla) y online. Instagram

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