Esto es lo que ocurre realmente si reutilizas el aceite de oliva para freír más de tres veces (y no es solo el sabor)
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Esto es lo que ocurre realmente si reutilizas el aceite de oliva para freír más de tres veces (y no es solo el sabor)

Si el aceite alcanza el punto de humo , se acelera la degradación y pueden formarse grasas trans

30/04/2026 a las 06:30

Reutilizar el aceite de oliva para freír es una práctica bastante habitual, sobre todo teniendo en cuenta su precio actual. Muchas veces lo guardamos tras usarlo pensando que aún está bien, pero más allá del sabor, es importante entender qué ocurre en ese aceite con cada uso.

No es solo cuestión de sabor, ¿Qué cambia en el aceite?

Cada vez que calentamos aceite para freír (normalmente entre 170 y 180 °C), se produce una degradación progresiva. A partir del segundo o tercer uso, empiezan a formarse compuestos como los polímeros grasos y los radicales libres.

Esto significa que el aceite no solo pierde calidad, sino que también genera sustancias que el organismo no gestiona de forma eficiente. Además, si el aceite alcanza el punto de humo (cuando empieza a humear), se acelera este proceso y pueden formarse grasas trans, asociadas a efectos negativos para la salud cardiovascular.

Entonces… ¿Cuántas veces se puede reutilizar?

Desde un punto de vista práctico, lo recomendable en casa es no reutilizar el aceite más de 2 o 3 veces. Aunque en condiciones muy controladas podría durar más, pero en el entorno doméstico es difícil mantener esas condiciones.

A medida que se reutiliza, el aceite se vuelve más oscuro, más denso y puede generar espuma. También pierde eficacia en la fritura, haciendo que los alimentos absorban más grasa y queden menos crujientes. Lo ideal sería no reutilizarlo, pero entendiendo que es un producto caro, la clave está en limitar su uso y hacerlo con criterio.

¿Cómo hacer que dure más?

No todos los alimentos afectan igual al aceite. Freír patatas no tiene el mismo impacto que freír un alimento empanado o rebozado. Estos últimos dejan más residuos y aceleran esta degradación. Por eso, es importante colar el aceite después de cada uso, eliminando restos que pueden seguir descomponiéndose en frituras posteriores.

Fritura de patatas / Agrónoma

Por otro lado, controlar la temperatura es importante. El aceite de oliva virgen extra mantiene sus propiedades relativamente bien hasta los 170-180 °C, pero superado ese rango comienza a deteriorarse más rápidamente.

También es importante evitar que llegue a humear y conservarlo correctamente entre usos: en un recipiente cerrado, protegido de la luz y alejado de fuentes de calor.

¿Por qué elegir el virgen extra frente a otros aceites?

El aceite de oliva virgen extra, especialmente el de buena calidad como el andaluz, destaca por su estabilidad al calor. Esto se debe a su alto contenido en ácido oleico y antioxidantes naturales, como los polifenoles, que retrasan su oxidación.

En cambio, el aceite de girasol convencional contiene más grasas poliinsaturadas, que son más sensibles al calor y se degradan antes. Una alternativa dentro de los aceites de semillas sería el girasol alto oleico, que tiene un comportamiento más estable.

Ventajas del aceite de oliva en la fritura

Además de resistir mejor el calor, el aceite de oliva virgen extra ofrece beneficios en la fritura. Favorece la formación de una capa externa en los alimentos que reduce la absorción de grasa, lo que da lugar a frituras menos pesadas.

Como conclusión, reutilizar el aceite de oliva no es solo una cuestión de economía, sino también de salud y calidad en la cocina. Aunque puede hacerse de forma puntual, lo recomendable es no superar los 2 o 3 usos, controlar la temperatura, filtrar el aceite y conservarlo adecuadamente. Porque aunque el cambio no  siempre sea evidente a simple vista, el aceite sí se transforma con cada uso, y eso influye directamente en nuestra salud.

Escrito por

Rosa Fernández

Dietista - Nutricionista de Arte de Comer Sano, especializada en Psiconutrición, Salud Hormonal y Patologías Digestivas. Con una sólida formación y experiencia en el campo de la nutrición, mi objetivo es enseñar a comer sano sin la sensación de seguir una pauta dietética estricta, promoviendo una alimentación placentera y saludable. No solo me enfoco en la alimentación, sino también en ayudar a identificar y superar obstáculos, proporcionando herramientas prácticas para hacer el camino hacia una vida más saludable agradable y llevadero. Me podéis encontrar presencialmente en el centro INTRA (Sevilla) y online. Instagram

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