La nutricionista Rosa Fernández ‘examina’ las cenas a base de gazpacho: «Para que sea completo hay que añadirle textura y fibra»
Aunque el gazpacho es saludable, no debería convertirse en el plato único de una comida o una cena de forma habitual
Es muy común que, durante estos meses, empecemos a comer y cenar gazpacho prácticamente a diario, e incluso que esté presente en muchas de nuestras comidas como entrante o acompañamiento. Y la verdad es que sí, es una opción estupenda, pero hay algunos aspectos importantes que debemos tener en cuenta para convertirlo en un plato equilibrado y completo.
Una forma sencilla de comer más verduras
Lo primero es reconocer que el gazpacho es una forma estupenda de aumentar el consumo de verduras en nuestro día a día. Está elaborado principalmente con tomate, pimiento, pepino, ajo y aceite de oliva virgen extra, ingredientes propios de la dieta mediterránea que nos aportan una gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes.
El tomate es rico en licopeno, un antioxidante relacionado con la protección cardiovascular y celular. El pimiento es rico en vitamina C, mientras que el pepino contribuye a la hidratación gracias a su alto contenido en agua. El ajo contiene compuestos beneficiosos para la salud cardiovascular y el aceite de oliva virgen extra, grasas saludables.
Algo importante que no podemos olvidar: la fibra (y por qué es importante en la salud hormonal)
Sin embargo, aquí viene el punto importante. Aunque el gazpacho es saludable, no debería convertirse en el plato único de una comida o una cena de forma habitual. Y el motivo principal tiene mucho que ver con la fibra. La fibra no es exactamente un nutriente porque nuestro organismo no la digiere, pero desempeña funciones fundamentales para nuestra salud.

Ayuda a mantener un buen tránsito intestinal, favorece el equilibrio de la microbiota y contribuye a controlar los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Además, hay etapas de la vida en las que una alimentación rica en fibra cobra aún más importancia. Un buen ejemplo es la menopausia, donde el estreñimiento puede ser más frecuente debido a los cambios hormonales. También es fundamental para la salud hormonal en general, ya que participa en la eliminación de ciertos compuestos a través del intestino y ayuda a mantener un adecuado equilibrio metabólico.
¿Por qué el gazpacho no debería ser un plato único?
Otro aspecto clave es que la fibra es uno de los grandes responsables de la saciedad. Cuando trituramos las verduras para hacer un gazpacho, aunque seguimos conservando gran parte de su fibra, la estructura del alimento cambia y el efecto saciante suele ser menor que cuando consumimos las verduras enteras.
Por eso, es bastante habitual cenar únicamente un bol de gazpacho y, al poco tiempo, volver a tener hambre. La solución no es eliminar el gazpacho de nuestra alimentación, todo lo contrario. Se trata de aprender a darle ‘más cuerpo’ y convertirlo en una comida más completa.
Cómo hacer un plato más completo
Una idea muy sencilla es acompañarlo con verduras crudas troceadas, como pepino, tomate o pimiento, que aumentan el aporte de fibra y requieren más masticación. También podemos añadir frutas que combinan perfectamente con el gazpacho, como uvas, mango o incluso sandía, aportando diferentes sabores y texturas.
Si queremos opciones un poco más originales, podemos incorporar ingredientes como dátiles picados o queso de cabra, que crean combinaciones deliciosas y hacen el plato más interesante. También podemos añadir picatostes integrales o incluso tortitas de arroz integrales machacadas para aportar un toque crujiente. Y, por supuesto, si el gazpacho va a formar parte de nuestra cena, podemos acompañarlo de una fuente de proteínas de calidad, como huevo, atún, queso fresco, legumbres o pollo, consiguiendo un plato mucho más equilibrado y satisfactorio.
Como conclusión, es importante recordar que una alimentación saludable no consiste únicamente en consumir verduras, sino también en la forma en que las incorporamos. Las cremas, purés y gazpachos son opciones estupendas, pero no deberían ser siempre la única manera de consumir vegetales. Las verduras enteras, las ensaladas y las hortalizas crudas aportan una mayor sensación de saciedad y ayudan a alcanzar las recomendaciones diarias de fibra.
Por lo tanto, ¿es bueno cenar gazpacho? Sí, sin duda. Pero para que realmente sea una cena completa, conviene añadirle textura, fibra y otros alimentos que complementen sus propiedades. No se trata de quitar el gazpacho de nuestra mesa, sino de aprender a combinarlo mejor.