Rosa Fernández, nutricionista: «El jamón puede formar parte de un desayuno saludable diario, pero hay que saber combinarlo»
«Puede encajar perfectamente dentro de nuestra alimentación ya que se trata de un alimento que aporta proteínas de buena calidad», asegura la experta
Muchos pacientes me preguntan si el jamón puede incluirse en el día a día, y la respuesta general es que sí: puede encajar perfectamente dentro de nuestra alimentación ya que se trata de un alimento que aporta proteínas de buena calidad.
No sé exactamente de dónde surge ese miedo que muchas personas tienen hacia este alimento, pero en muchos casos parece venir de que es un producto muy apetecible y fácil de consumir a diario, lo que genera preocupación por perder el control de las cantidades. Por eso, más que eliminarlo, lo importante es aprender a combinarlo bien para que el desayuno sea saciante y equilibrado.
El clásico de la dieta española
La clásica tostada con jamón es uno de los desayunos más habituales en nuestro país. Sin embargo, desde el punto de vista nutricional, su calidad no depende solo del jamón, sino del conjunto del plato. Hay que tener en cuenta que un alimento no se valora de forma aislada, sino dentro del contexto de lo que lo acompaña.
Beneficios del jamón y cosas a tener en cuenta
El jamón serrano e ibérico puede ser una buena opción gracias a su aporte de proteínas de calidad y su capacidad para aumentar la saciedad. En el caso del jamón ibérico, este destaca su contenido en ácido oleico, una grasa saludable similar a la del aceite de oliva. Además, nos aporta vitaminas del grupo B y minerales como hierro, zinc y fósforo, importantes para el metabolismo energético, la función muscular y el sistema inmune. Pero, aunque sea nutritivo, sigue siendo un producto cárnico curado, por lo que se recomienda un consumo moderado ya que tambiépuede contener cantidades significativas de sal.
Esto no significa que haya que evitarlo, sino que conviene ajustar la frecuencia y las porciones, especialmente si se consume a diario. La calidad del producto también influye: no es lo mismo un jamón ibérico con mejor perfil graso que otras opciones más procesadas.
¿Cómo combinarlo?
El papel del pan
Uno de los puntos más importantes en este tipo de desayuno es la base: el pan. Elegir un pan de calidad, elaborado con harina integral o de masa madre, ayuda a cambiar el impacto nutricional de nuestra tostada de las mañanas.

Estos panes aportan una buena cantidad de fibra, lo cual ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo y generan una respuesta glucémica más estable. En cambio, los panes refinados tienden a saciar menos y pueden provocar más hambre a corto plazo. Por lo tanto, haz ese cambio. Opta por un pan integral de calidad con un alto porcentaje en harina integral en tus desayunos..
El papel de las frutas y verduras
También son fundamentales las frutas y verduras con las que lo acompañamos. El tomate, por ejemplo (además de ser otro alimento muy tradicional en nuestro país), es un alimento que aporta agua, micronutrientes y antioxidantes como el licopeno.
Otro elemento que muchas veces se pasa por alto en el desayuno es la fruta. Incluir una pieza en el desayuno aporta aún más cantidad de fibra y vitaminas, ayudando con la saciedad y la calidad nutricional de nuestra comida.
No es el alimento, sino cómo lo construyes
La tostada con jamón no es ni un alimento ‘perfecto’ ni uno que haya que evitar. Es una base con la que se puede construir un desayuno muy saludable: eligiendo buen pan, ajustando la cantidad de jamón y añadiendo alimentos frescos como tomate y fruta. La clave está en aprender a combinarlos para que el desayuno sea más completo y saciante.