El agua lo cambia todo
«Está muy bien que se anuncien medidas como las ayudas acopladas al olivar tradicional o a la aceituna de mesa, que no arreglan para nada ni la situación del olivar ni de la aceituna»
Hace poco oí decir que Andalucía no tendría paro con una buena política hídrica que garantizase el agua en las explotaciones agrarias. Cuando a principios de año paseaba por el campo viendo las fincas recolectadas daba la sensación de que la próxima cosecha sería baja, más si tenemos en cuenta que venimos de una campaña récord y que el estrés hídrico que sufría el olivar de verdeo afectaría notablemente a la producción.
Pues todo esto cambia radicalmente con una primavera lluviosa que viene a demostrar la importancia del agua y que las peticiones de un Plan Hidrológico Nacional no son fruto del capricho. El cambio climático nos demuestra, a menudo, que nos debemos preparar para largos periodos de sequía y, a la vez, a lluvias torrenciales en momentos puntuales que no podemos aprovechar al no contar con las infraestructuras (ni las inversiones) capaces de almacenar esas aguas.
Por todo ello, fue grato escuchar el pasado 12 de mayo durante el I Congreso de Cooperativas de Aceituna de Mesa a la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, que se necesitan inversiones en ese sentido. Habló también del aprovechamiento que en Portugal se hacen de los recursos hídricos, incluidos trasvases del Tajo al pantano de Alqueva, agua que los españoles vemos pasar por nuestra puerta pero que dejamos marchar para que la aprovechen nuestros vecinos de la Península.

Infraestructuras hídricas
Habló también de los fondos Next Generation y de cómo nos pueden ayudar a crear esas infraestructuras hídricas que nos garanticen los riegos en nuestras explotaciones y el consumo en nuestros hogares, especialmente. Por ello, espero que nuestros políticos empiecen a darse cuenta de que para ser competitivos, para seguir siendo una de las mejores alternativas que Europa tiene de garantizarse una alimentación de calidad y saludable, para cumplir con lo establecido en la nueva PAC, para ser sostenibles económica, social y medioambientalmente, lo único que necesitan los agricultores de sus representantes es agua. El resto lo sabemos hacer nosotros.
Está muy bien que se anuncien medidas como las ayudas acopladas al olivar tradicional o a la aceituna de mesa, que no arreglan para nada ni la situación del olivar ni de la aceituna. ¿O creen ustedes que los 8 o 10 euros por hectárea que les llegará a los agricultores les soluciona en algo su problema?
Ni la Ley de la Cadena ni las ayudas acopladas son la solución, créanme. Si viéramos que se ponen manos a la obra para conseguir agua para los agricultores y ganaderos, entonces yo sería el primero en decir que están trabajando por nosotros.